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Casi cien detenidos por incendios forestales en el primer semestre

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) practicó en el primer semestre del año 98 detenciones por supuesta responsabilidad en incendios forestales, un 10% menos que en igual periodo del ejercicio anterior, según informó a Efe el comandante Piris.

El comandante del Seprona, la primera policía medioambiental con casi 14 años de historia, explicó que entre el 45% y el 50% de los incendios fueron intencionados, alrededor de un 2% fueron por causas accidentales, un 5% por fenómenos naturales y el 40% de los casos no consiguió ser esclarecido.

Dentro del grupo de los intencionados, los motivos incluyen la venganza, intereses para recalificar terrenos o la mera actuación de pirómanos que sufren el llamado "trastorno de control de impulsos". Las personas con este trastorno psíquico "en muchas ocasiones" prenden fuego porque les "produce placer", pero después, paradójicamente, suelen mostrar signos "de verdadero arrepentimiento".

De hecho, no es extraño que los pirómanos se ofrezcan a ayudar a sofocar el incendio que ellos mismos han provocado o bien avisen a las fuerzas de seguridad, indicó el comandante Piris, quien agregó que el grado de reincidencia entre las personas que causan incendios "no es muy elevado".

El Código Penal contempla desde penas de prisión a "fuertes sanciones económicas" por estos delitos, que revisten mayor gravedad en el caso que de hayan puesto en peligro la integridad física de las personas. En este último caso, la cárcel puede ser de 10 a 20 años; de uno a cinco años si el incendio no ha supuesto riesgo para la población, y de seis meses a un año si el fuego se ha propagado en un terreno no forestal. Las multas económicas oscilan entre los 36 euros y los 9.000 euros diarios.

En todo el año 2001, el Servicio de Protección de la Naturaleza detuvo a 218 personas como presuntos responsables de incendios forestales. Los datos varían mucho de un ejercicio a otro, por lo que no es posible establecer una tendencia al alza o al descenso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de julio de 2002