Los sindicatos achacan el accidente de Sicilia al deterioro de la red ferroviaria italiana

Ocho muertos y 47 heridos es el resultado del descarrilamiento de un tren en Mesina

El ministro italiano de Obras Públicas, Pietro Lunardi, ordenó ayer la apertura de una investigación sobre las causas que provocaron el sábado el descarrilamiento del Intercity que une las ciudades de Palermo y Venecia. El convoy 1.932, compuesto por siete vagones, en el que viajaban 190 pasajeros, se salió de los raíles cuando viajaba a unos cien kilómetros por hora, entre Venetico y Rometta Marea, en la provincia siciliana de Mesina, y causó la muerte de ocho personas y heridas a otras 47. Los sindicatos achacan el accidente al deterioro de la red ferroviaria italiana.

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El tren viajaba en dirección a Venecia, adonde tenía previsto llegar a las diez de la mañana de ayer. Las dificultades de acceso al lugar del accidente, en la localidad de Rometta, retrasaron los socorros al menos una hora. Entre los fallecidos figura el maquinista, mientras su ayudante se encuentra en estado gravísimo. Los testimonios de los supervivientes no permiten tampoco hacerse una idea exacta de lo ocurrido. Todo lo que se sabe es que los últimos vagones del tren se salieron de los raíles y fueron a chocar contra una casa próxima a la vía. El impacto provocó una fuerte sacudida que hizo girar la parte delantera del convoy 180º, en dirección a Palermo, de cuya estación había partido a las 16.00.

Entre las hipótesis que se barajan se habla de una avería en la suspensión de la locomotora o un hundimiento de la vía. Una de las pasajeras, Giovanna Russo, palermitana de 46 años, describía así la confusión que provocó el accidente: 'Era una escena aterradora. Dimos de lleno a una casa, el tren dio bandazos, las maletas caían de todas partes, enseguida se escucharon gritos de pánico. Yo conseguí salir por la ventanilla del vagón'.

Los sindicatos ferroviarios levantaron ayer el dedo acusador contra una red obsoleta que data de la unificación de Italia (1860), sin que, en el sur, se hayan llevado a cabo las necesarias modernizaciones. Aunque en 2001 se destinaron más de 5.000 millones de euros a intervenciones en los ferrocarriles italianos (la mayor empresa del país, todavía en manos del Estado) y se prepara el trazado de alta velocidad para unir Roma con Milán en 2008, la modernización se ha detenido en Nápoles. 'La intervención en Sicilia lleva mucho retraso, es llamativo el contraste con el resto de Italia', denunciaba ayer el secretario nacional del sindicato ferroviario de la CGIL.

El portavoz de Los Verdes, el ex ministro Alfonso Pecoraro Scanio, denunció también 'el abandono' de la red ferroviaria de Sicilia. 'Este grave accidente confirma nuestras denuncias contra la locura del ministro Lunardi, que propone invertir 10.000 millones de euros para la construcción de un puente absurdo , mientras se dejan de lado las inversiones en las líneas ferroviarias'. Críticas a las que ayer se sumó el presidente de los senadores de la derechista Alianza Nacional, que consideró 'inaceptables los retrasos en los trabajos de manutención de la línea Palermo-Mesina'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de julio de 2002.

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