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Unió expulsa a siete militantes por criticar a Duran en una carta enviada a Jordi Pujol

Los críticos represaliados acusan al líder de UDC de querer 'apropiarse' del partido

Las críticas les han valido la expulsión. El consejo nacional de Unió Democràtica (UDC) aprobó ayer la expulsión de siete militantes del partido que pidieron el año pasado a Jordi Pujol que no nombrara a Josep Antoni Duran como secretario general de CiU, por su supuesta implicación en los casos de corrupción que presuntamente afectaban al partido. Duran, en su día primer impulsor de la expulsión, minimizó ayer el conflicto afirmando: 'Esto no es lo que más nos preocupa'. Los críticos ven su expulsión como un intento de Duran de 'apropiarse' del partido.

La cúpula de Unió pretende que la votación de ayer sea el punto y final de un rosario de críticas y reproches con los que el minoritario sector crítico de Unió ha hostigado a Duran y a su equipo de confianza a lo largo de los últimos dos años. Y es que las críticas y los reproches propios de cualquier partido político tomaron mayores dimensiones en mayo de 2001 cuando los ahora expulsados pidieron por carta a Jordi Pujol que no ratificara a Josep Antoni Duran como secretario general de la federación de CiU.

En la carta, los representantes del ala crítica se referían a los casos de presunta corrupción que pesan sobre el partido de Duran y pedían a Pujol: 'Usted, que ha defendido la ética en Cataluña, deje como herencia un nacionalismo y un país tan limpio como el cielo claro de nuestro Mediterráneo después de una tempestad'.

Ayer, los integrantes del consejo nacional de Unió se alinearon mayoritariamente con Duran y votaron una por una las expulsiones de Xavier Rotllan, Ramon Peinado, Xavier Toda, Agustí Benedito, Jordi Piella, David Agustí y Carolina Rodés. Josep C. Vergés, también firmante de la carta, ya fue expulsado anteriormente por las críticas vertidas sobre Duran en el caso Pallerols, de presunta financiación irregular del partido democristiano. El partido también suspendió de militancia por cuatro años al histórico Eduard Cardona. Las votaciones, según fuentes del sector crítico, respaldaron siempre la voluntad de la cúpula de Unió, aunque con matices notables según quién era el expulsado. En el caso de Eduard Cardona, sólo el 60% de los votos fueron favorables a su expulsión, índice que creció hasta el 80% en el caso de otros militantes.

Duran, que en la rueda de prensa posterior al consejo nacional evitó pronunciarse sobre la expulsión alegando que la decisión sería tomada poco más tarde, se limitó a afirmar que 'no es la principal fuente de preocupación del partido'.

No piensan lo mismo los afectados, que ven en su expulsión 'una maniobra más de Duran para apoderarse del partido y acabar con la democracia interna que lo ha caracterizado', según declaraba ayer uno de los críticos. Otro de ellos, Agustí Benedito, considera que 'la votación no refleja la opinión de los consejeros nacionales, sino que responde al ejercicio de una democracia mal entendida'. Jordi Petit, una de los miembros del sector crítico, considera 'lamentable' la aplicación de 'procesos de depuración' como el impulsado por Duran que 'acaban con sanciones a personas como Eduard Cardona, quien defendía los valores del partido desde mucho antes que los miembros del actual consejo nacional'.

Expulsiones aparte, Josep Antoni Duran continuó ayer poniendo tierra de por medio con el Partido Popular después de que José María Aznar se esforzara la semana pasada en el Congreso en destacar sus puntos de confluencia. 'Los catalanes deben saber que nosotros [CiU] no somos lo mismo que el PP'. 'Su proyecto para Cataluña es el mismo que para el resto de España', afirmó. Respecto al desembarco de Josep Piqué en la arena política de Cataluña al frente del PP catalán, Duran afirmó que 'la respuesta del pueblo catalán no será diferente' en los comicios autonómicos por la presencia del ministro, 'ya que en Cataluña no acaba de gustar como trata las cuestiones' este partido, en referencia a los enfrentamientos del Gobierno central 'con los sindicatos, con los vascos, con los países vecinos como Marruecos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de julio de 2002