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CARTAS AL DIRECTOR
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Vídeos domésticos

Hay en televisión un concurso de vídeos domésticos. Cada semana presentan una selección de todos los recibidos y al final uno de ellos resulta premiado. Sinceramente, no sé decir el canal porque no tengo costumbre de ver ese programa. Pero sí sé que el día de la semana es el domingo por la noche, porque fue el pasado domingo cuando, haciendo zapping por vigésima vez debido a lo cochambroso de la programación dominical de la mayoría de los canales televisivos y negándonos a perder la esperanza, dimos con el concurso en cuestión. Lo que vimos nos dejó sin habla: en un vídeo se presentaba a un joven que llamaba a su perro, el perro se acercó y entonces el dueño le dio una patada al animal que lo lanzó por el aire hasta la otra acera y allí otro individuo lo recogió al vuelo, con el grito de victoria del dueño y de respaldo las carcajadas y los aplausos del público asistente al programa. Había algunos invitados con el presentador, que también reían. De los invitados, sólo uno se negó a aplaudir.

Yo me pregunto si era verdad la risa de los que rieron o si lo hicieron por inercia sin plantearse dos veces qué sentían. Cosa por otro lado muy española. Para el caso es lo mismo. Personalmente, no veo diferencia entre la bestialidad de las imágenes y la de la España que reflejó Goya. No veo tanto avance ni tanta modernización. No veo un mayor nivel de ética personal ni colectiva porque alguien dio paso a ese vídeo en lugar de denunciar lo que allí se veía. Y el resto -salvo uno-, riendo, calló y otorgó.

Me dolió ver el trato al animal, el gesto de triunfo del agresor y el respaldo de los demás. Me dolió

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que hayan admitido algo así por considerarlo broma y siento no saber si el programa tiene patrocinadores o publicidad. Quién sabe, igual había truco técnico y cambiaron al animal por un peluche en el último momento. Lo dudo. En cualquier caso, nadie lo aclaró y al resto le dio igual.

Después de la grabación del vídeo, ese perro sigue siendo fiel y leal a su dueño, a pesar de la traición. Sólo que quizá ahora tenga un miedo que antes no tenía y tal vez se está preguntando ¿por qué? en silencio. Aunque, por otro lado, igual me acojo a lo que dicen algunos de que los animales no tienen alma y, por tanto, tampoco sentimientos, y así la próxima vez también ría yo y sea feliz.

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