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Reportaje:

Crecimiento con vistas

Ferrovial, ajena a las crisis de Argentina y de las 'telecos' y con dinero en caja, acelera su expansión en concesiones y servicios y en Europa del Este

Ferrovial se ha hecho en las últimas semanas con la concesión del aeropuerto de Sydney (Australia) y con la ampliación del aeropuerto de Varsovia. Ajeno, por el momento, al baile de compraventas entre constructoras, inmobiliarias y concesionarias españolas, el grupo se alzó en el primer trimestre como el primero por beneficios de su sector, lleva invertidos ya este año unos 500 millones de euros y cuenta con caja suficiente para aprovechar cualquier oportunidad.

'Nuestras operaciones no son de primera página, pero la cuantía invertida supera a la de algunas de las últimas compras y fusiones', señala Ayuso

La compra de la primera constructora de Polonia y la alianza con la australiana Macquarie, claves en la estrategia internacional de Ferrovial

El grupo que preside Rafael del Pino asiste con distanciamiento a los movimientos corporativos que se suceden en su sector. La venta del 40% de Cintra, su filial de concesiones, al grupo australiano Macquarie Infraestructure Group (MIG), el año pasado, por 816 millones de euros, ha colocado a Ferrovial, según señalan los analistas, en una situación excepcional frente a sus competidores. Sin problemas de endeudamiento y con una tesorería neta positiva (378 millones de euros al cierre del primer trimestre, excluyendo la deuda de las concesionarias sin recurso al grupo de 4.202 millones), y con un crecimiento orgánico reseñable (un 21,3%), Ferrovial dispone de efectivo suficiente para consolidar su modelo estratégico de futuro sin recurrir a la compra de otras compañías para ganar tamaño.

'Las últimas operaciones corporativas nos afectan poco o nada', confiesa Joaquín Ayuso, consejero delegado de Ferrovial. Vamos a tener menos competidores, explica, y desde el punto de vista de captación de financiación para poder asumir grandes proyectos, tampoco tenemos ningún problema, como demuestra nuestra participación en los últimos años en las dos mayores adjudicaciones del mercado mundial de concesiones de infraestructuras: la autopista de Toronto (Canadá) y el aeropuerto australiano de Sydney. 'Nuestras operaciones no son de primera página de los periódicos', como las compras y fusiones de otros, 'aunque la cuantía de nuestras inversiones supere a la de algunas de las operaciones corporativas planteadas'.

Tres condiciones

En Ferrovial opinan además que los precios pagados en algunas de estas operaciones no han sido baratos. Y aunque no descartan aprovechar una buena oportunidad de compra de otra compañía si se presenta ('no estamos cerrados a nada', dice Ayuso), no están urgidos en ganar tamaño por esta vía y aseguran que la hipotética adquisición tiene que cumplir tres condiciones: que nos aparte de nuestra línea de negocio, que aporte valor y que el balance riesgos-ventajas sea positivo.

Los analistas no descartan que Ferrovial protagonice, tras el órdago lanzado por ACS con Dragados, un movimiento corporativo en Europa. En un reciente informe de Consors, por ejemplo, se señala: 'A buen seguro que la constructora está esperando una buena oportunidad y, en caso de producirse este escenario', aprovecharla. 'Todo dependerá del precio a pagar y de la posición en el mercado que pueda obtenerse con esta operación (cualquier precio no vale, tampoco vale cualquier empresa)'.

La prioridad del grupo en la actualidad, señalan en Ferrovial, es consolidar su modelo estratégico de futuro. Un modelo que pasa por la diversificación de actividades y de mercados, otorgando mayor peso a las concesiones y los servicios y a la presencia en terceros países, pero sin perder la referencia del negocio principal: la construcción. Esta actividad aporta el 74% de las ventas del grupo, pero su contribución a los resultados operativos es del 26%; mientras que las concesiones sólo suponen un 9% de las ventas, pero aportan un 50% de los resultados operativos.

'No renunciamos a ser constructores, pero al tiempo la gran línea de desarrollo del grupo es la concesional y los servicios', explica el consejero delegado. El negocio concesional, en muchas ocasiones, aporta también una importante actividad para la división de construcción de Ferrovial.

En cuanto a la expansión internacional, Ayuso sostiene 'que la construcción viaja mal' y que hay que abordarla con criterios de prudencia cada más exigentes en la selección de las operaciones y de los países. Su gran baza, en la que ha tomado la delantera a otras constructoras españolas, es su presencia en el este de Europa, que reúne a países que se van a incorporar a la UE y que van a recibir a muy corto plazo los cuantiosos fondos que hoy destina Bruselas a España y otros socios para cofinanciar el desarrollo de sus infraestructuras. Los fondos de cohesión comunitarios y el plan de infraestructuras 2000-2007, responsables en parte de los buenos resultados de las constructoras españolas en los últimos años, están próximos a concluir.

Ferrovial, preparándose para el nuevo escenario, consiguió hacerse hace dos años con Bumidex, la mayor constructora de Polonia (factura 70 millones de euros, cuenta con 7.000 empleados y cotiza en la Bolsa de Varsovia), y desde entonces 'está trasladando su cultura de rentabilidad y costes' a la constructora polaca. 'Queremos convertir a Bumidex en un Ferrovial polaco', asegura Ayuso, y para ello están formando en España a ingenieros y otro personal de aquel país. En Polonia está todo por hacer en infraestructuras y las posibilidades de negocio son enormes. La reciente adjudicación a Ferrovial y Bumidex de la ampliación del aeropuerto de Varsovia, un contrato de 200 millones de dólares, el mayor contrato licitado en ese país, da idea de las posibilidades que se abren para nuestro grupo en Polonia y más adelante en otros vecinos del Este. No hay que olvidar, señala Ayuso, que Bumidex históricamente ha operado ya en Rusia y en varios de los mercados del Este.

Bazas y objetivos

Ferrovial cierra estos días las cuentas del segundo trimestre, que van a estar en línea con las de los primeros tres meses del año, en los que su resultado neto creció un 21% (un 424% con extraordinarios) y su facturación otro 21%.

La ausencia de grandes riesgos en Latinoamérica tiene intereses en Chile y México, pero no en Argentina y Brasil, y su escasa presencia en telecomunicaciones vendió a tiempo y con plusvalías su participación en Uni2 y Wanadoo y sólo permanece en el operador de cable Ono, liberan en parte a Ferrovial de las incertidumbres planteadas en otras constructoras españolas.

Le puede afectar este año, según los analistas, la desaceleración relativa del mercado inmobiliario, tras su fuerte crecimiento en los ejercicios precedentes. Joaquín Ayuso, sin embargo, sostiene que la desaceleración afecta siempre a los promotores oportunistas, que pueden tener problemas de financiación, y no a los grandes grupos, como Ferrovial, que en este escenario lo más probable es que incrementen sus cuotas de mercado.

La actividad concesional, por otro lado, va a seguir su senda de crecimiento reforzada por la entrada en Cintra del banco de inversión Macquarie, por la reciente adjudicación a esta última entidad y a Ferrovial (20% del consorcio) de la concesión del aeropuerto de Sydney, que supone una inversión total de 3.800 millones de euros, y por el incremento de la participación del grupo español en el megacontrato de la autopista de Toronto. Ferrovial, que lidera el mercado mundial de gestión privada de infraestructuras, con 2.000 millones de euros de inversión comprometida, opera autopistas, aparcamientos y aeropuertos. Otro de las actividades prioritarias en la inversión prevista por Ferrovial, 1.000 millones de euros en 2002, son los servicios, donde su presencia es pequeña. El esfuerzo se dirigirá a servicios, según Ayuso, probablemente distintos a los desarrollados por las constructoras competidoras.

Con estos mimbres, y una cartera de construcción que a finales de marzo alcanzaba los 5.600 millones de euros, que es la más alta del sector y equivale a la actividad de 20 meses, Ferrovial se propuso inicialmente obtener un crecimiento del 10% en el resultado neto del grupo en 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de julio de 2002

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