Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tres policías peruanos detenidos en Lima confiesan haber asesinado a Reina Rincón

Un testigo presenció cómo se lo llevaban y lo denunció al ver fotografías del diestro

Tres agentes de la policía municipal de Lima confesaron ayer su participación en el asesinato del torero español José Manuel Reina, según informaron fuentes de la Dirección de Investigación Criminal de la policía peruana (Dirincri). Reina, de 22 años, murió víctima de un "ajusticiamiento extrajudicial", según la policía peruana, a manos de Luis Lau Urbina, William Benza y Oscar Cajas, vigilantes municipales del cuerpo conocido en Perú como Serenazgo. Los tres fueron detenidos como sospechosos del homicidio después de saberse que habían detenido al torero español el pasado dos de julio en el distrito de Miraflores, cerca del hotel donde se hospedaba.

Uno de ellos, Oscar Cajas, llevaba en su poder el reloj de la víctima en el momento de su detención. Los tres policías, al parecer, golpearon al diestro con varas de goma repletas de arena hasta matarlo y luego arrojaron su cadáver a la playa Estrella, donde fue encontrado el pasado martes. La Dirección de Investigación Criminal obtuvo información después de que un testigo relatara que le vio en estado ebrio con dificultad para caminar y articular palabras y que al intentar socorrerle, el torero reaccionó con violencia y le golpeó. En ese momento, aparecieron los agentes y se lo llevaron en la camioneta número 1.820, aseguró el testigo, quien relató como escuchó que los agentes aseguraban que le iban a llevar a la playa para "calmarle".

"Lo usual en estos casos", relató José Hernani a Europa Press, "es trasladarlo a la comisaría". Pero los agentes lo registraron y le encontraron 1.200 dólares. "Como él se resistía a entregarlos le golpearon hasta matarlo", según Hernani.

La autopsia realizada en la capital peruana determinó signos de violencia, concretamente un golpe en la parte superior de la cabeza con un "elemento contundente" y una herida en el cuello.

Ángel Gómez Escorial, compañero de Reina, se mostraba convencido de que el móvil era el robo. Declaró que no cree siquiera el dato de que estuviera borracho, sino que los agentes sabían que llevaba dinero encima y que su intención era quitárselo.

El cadáver fue repatriado el jueves a España en un vuelo comercial, y tras ser velado en su ciudad natal, Ciudad Real, fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Madrid para efectuarle una segunda autopsia mañana, lunes, según aclaró el portavoz de la familia. El padre del diestro solicitó la segunda autopsia en Madrid por considerarla más fiable que la practicada en Lima. Pero la confesión de los presuntos autores podría causar la suspensión de la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de julio de 2002