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El Gobierno niega el permiso de residencia a tres niños rusos después de 5 años en España

Su abogado alega que los menores están 'perfectamente arraigados y escolarizados'

El abogado de tres hermanos rusos que viven en Sevilla desde hace cinco años ha recurrido la decisión del Gobierno de negarles el permiso de residencia -basado en que sus padres son apátridas- y ha alegado que los pequeños están 'perfectamente arraigados y escolarizados' en la localidad sevillana de Santiponce. Los niños tienen entre 13 y 16 años y son hijos de Yuri Chakirov, un licenciado en Historia que trabaja vendiendo el periódico La Farola, y al que el Gobierno ha negado el asilo alegando que es apátrida puesto que la Federación Rusa, heredera de la antigua URSS, no lo reconoce como ciudadano suyo.

El abogado de los menores, José Antonio Bosch, ha recurrido la decisión del Gobierno porque todos los tratados internacionales establecen que cualquier medida administrativa 'debe tener como objetivo prioritario el interés superior del niño' y en este caso consiste en que sigan viviendo en Sevilla, donde desde hace cinco años van al colegio y tienen sus amigos.

El abogado explica en su recurso que los niños salieron de la URSS en 1997 y desde entonces no han vuelto a ninguna de sus repúblicas, no leen ni escriben ruso y lo hablan mal, y en cambio dominan perfectamente el castellano y están escolarizados en colegios de Santiponce con 'excelentes calificaciones y aprovechamiento'. El recurso recuerda que los hermanos 'han vivido en España más del cuarenta por ciento de sus vidas, durante una etapa en la que el aprendizaje es rápido y la integración fácil, sus amigos son españoles, su lengua de estudio y comunicación es el español y sus costumbres son los de cualquier menor sevillano'.

El letrado explicó que expulsarles ahora de España 'sería tan lesivo como hacerlo con cualquier niño sevillano' y relató el disgusto que ha sufrido la niña de 14 años porque no pudo ir con su clase al viaje de fin de curso a Francia por el temor a que no le permitiesen el regreso.

Bosch recuerda al Gobierno que 'es imperativo legal que cualquier resolución en relación a un menor esté guiada por su supremo interés', y por ello la decisión sobre el permiso de residencia 'no puede justificarse porque el padre o la madre carezca de nacionalidad, tenga o carezca de determinado papel o no cumpla determinados requisitos para obtener su documentación en España'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de julio de 2002