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Reportaje:

Una apuesta por la igualdad

La Fundación Isonomía de la Jaume I crea un grupo de trabajo sobre necesidades de los discapacitados

La igualdad, al menos como concepto, se remonta a la Revolución Francesa. Pero lo cierto es que aquella igualdad de derechos y libertades, de hecho, afectaba sólo a los seres humanos de sexo masculino. La igualdad del resto -mujeres, claro- fue una lucha mucho más compleja que se centró, por décadas, en el reconocimiento del derecho a voto. Mucho más reciente, pero siguiendo aquella línea, la Fundación Isonomía tuvo su origen en el primero de los proyectos europeos sobre Nuevas Oportunidades para las Mujeres que puso en marcha en 1995 la Universidad Jaume I de Castellón, buen ejemplo de cómo, desde una institución académica, se puede trabajar en todos los aspectos. El Seminari de la Dona fue el embrión desde el que se impulsó el trabajo en iniciativas de igualdad. Entonces, 900 personas de Castellón recibieron formación en igualdad, gracias al proyecto financiado por el Fondo Social Europeo. Tras éste, se puso en marcha otro proyecto, Now, de ámbito estatal, con el objetivo de formar agentes de mediación social, con un presupuesto que triplicaba al anterior, situado en 1.081.821 euros. El Now-Isonomía generó redes locales, nacionales y europeas y propició que, junto a su antecesor, participaran 300 docentes de todo el mundo y se formaran alrededor de 2.500 estudiantes.

Un centro proporcionará información, asesoramiento y orientación a mujeres y colectivos desfavorecidos

La Universidad Jaume I ha lanzado ahora una parte del resultado de todas aquellas experiencias, la Fundación Isonomía para la Igualdad de Oportunidades, que se ha creado con el objetivo de crear puentes estables de intercambio de experiencias desde la universidad a la sociedad y viceversa. Se trata de un ambicioso y nada sencillo proyecto cuyos fines se vertebran en torno al respaldo a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres social, económica, laboral, educativa y culturalmente desfavorecidos, que sean susceptibles de sufrir discriminación. Un objetivo muy amplio que se reduce a una premisa: La igualdad, sobre todo, aunque la mirada esté puesta en los grupos más desfavorecidos.

Según sus estatutos, para la fundación son prioritarias aquellas transformaciones que contribuyan a conseguir una sociedad mejor desde el respeto a las diferencias, al medio ambiente, a través de las ventajas que aportan las tecnologías de la información y de la comunicación. Son cinco los campos en los que la fundación va a iniciar su trabajo. La formación se presenta como una de las actividades prioritarias, para la que se han establecido tres tipos de actuación: la formación presencial, por línea y mixta. La investigación es otra de las acciones que desarrollará la Fundación, que ya cuenta con programas sociales de indagación, formación y acción para facilitar la búsqueda y el desarrollo de ideas innovadoras. El fruto es la creación del primer Grupo de Indagación, Análisis y Trabajo (GIAT), el de discapacidad, presentado la pasada semana en Castellón. Al igual que los próximos que se presentarán, el GIAT pretende aportar propuestas encaminadas a cubrir las necesidades de colectivos desfavorecidos. Una vez detectadas las necesidades de estas personas, planteadas por ellos mismos, los GIAT pondrán en marcha dispositivos para eliminar sus carencias. Personal experto y afectado trabajará conjuntamente en la búsqueda de soluciones.

El tercero de los ámbitos en los que la Fundación ha iniciado su trabajo es la orientación y el asesoramiento. Para ello, se ha creado el Centro de Información, Asesoramiento y Orientación para, a través del uso de las nuevas tecnologías, poner en marcha un centro de recursos virtual cuyo objetivo es facilitar la igualdad de oportunidades y la antidiscriminación. El centro proporcionará información, asesoramiento y orientación a mujeres, grupos de mujeres y colectivos desfavorecidos. El cuarto de los campos de acción (interlocución y mediación) tiene tres apartados: el institucional, el empresarial y el social. Se creará una red de municipios cuya función será la de indagar en torno a las necesidades sociales, económicas, laborales y culturales de la provincia de Castellón, con el fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes de los municipios integrados en la red. Además, la Fundación ha abierto sus puertas a las empresas involucradas en la tarea de conseguir la igualdad de oportunidades, en el respeto a las diferencias y el fomento del pleno empleo. En el ámbito de lo social, la interlocución y mediación se plantea como un espacio de encuentro en el que participan entidades, organizaciones y población no asociada, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas, potenciar la participación social y apoyar iniciativas culturales innovadoras.

Por último la Fundación, sensibilizada por los problemas derivados de las desigualdades sociales, tiene la voluntad de crear proyectos de desarrollo y cooperación en colaboración con otras instituciones, empresas y organizaciones. Se trata no sólo de intervenir en países donde las necesidades no están cubiertas, sino también sobre aquellas personas y grupos que se ven obligados a emigrar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de julio de 2002