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MERCADOS

Tres semanas de pérdidas

La crisis se generaliza con la acentuada debilidad del dólar

La Bolsa española ha cerrado su tercera semana consecutiva de pérdidas, con el 2,84% de caída en el Ibex 35 y el 12,89% acumulado en todo el mes de junio. Las telecomunicaciones, Latinoamérica, las dudas sobre la recuperación económica y, ahora, la debilidad del dólar, son las causas del descenso.

Las bolsas han entrado en crisis como consecuencia de la acumulación de problemas en varios frentes, demasiados como para que los inversores no cedieran a la tentación de deshacer posiciones y esperar tiempos mejores.

El Ibex 35 ha perdido en esta semana el 2,84% y el índice general de la Bolsa de Madrid el 2,68%, aunque el dato más significativo es la acumulación de pérdidas, el 12,89% en el Ibex 35, al completarse tres semanas seguidas de descensos.

La crisis en las telecomunicaciones no parece tener fin, al menos las empresas no aportan soluciones, y el viernes alcanzaba niveles tragicómicos cuando se anunció que a KPNQwest, en suspensión de pagos, podían cortarle la luz si no pagaba una factura pendiente. Anécdotas aparte, las dificultades que parecen encontrar las empresas para deshacerse de parte de sus deudas son un lastre que cada día pesa más y que los inversores no parecen dispuestos a soportar.

La extensión de la crisis financiera en América Latina, en donde Uruguay tuvo que dejar libre el cambio de su moneda, con la consiguiente depreciación, y los operadores del mercado de divisas apuntan a Paraguay como la siguiente víctima del contagio, continúa sacudiendo con fuerza a los grandes valores españoles, hasta el punto de que sus cotizaciones han llegado a los niveles mínimos del ejercicio o están a punto de hacerlo.

A estos problemas que afectan puntualmente a la cuenta de resultados de las sociedades, hay que añadir la creciente incertidumbre sobre la capacidad real de recuperación de la economía a uno y otro lado del Atlántico.

Las muestras de debilidad del consumo son evidentes, a pesar de que los datos del primer trimestre han sido razonablemente buenos. En Alemania, país que debe liderar la recuperación en la UE, saltaba el viernes una nueva amenaza de quiebra, esta vez en Babcock Borsig, grupo industrial que puede seguir la línea de Holzmann, de Dornier y de Firch Media.

El último problema, aunque no nuevo, a que han tenido que hacer frente los inversores es el de la voluntaria debilidad del dólar. El crecimiento del déficit comercial de Estados Unidos del mes de abril ha acelerado el proceso de caída del dólar, que el viernes ya se cotizaba a 0,9715 contra el euro, el nivel más alto en dos años.

Los operadores del mercado de divisas afirman que se está produciendo una salida de todos los activos denominados en dólares que está afectando a la bolsa y, de paso, provoca nuevas bajas en los mercados de valores europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de junio de 2002