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LA HUELGA GENERAL DEL 20-J

La protesta en Euskadi sólo cuajó en Guipúzcoa por la actuación de piquetes

MIembros de ELA y LAB causaron incidentes en el transporte público y el comercio

La jornada de huelga general que los sindicatos ELA y LAB adelantaron al día de ayer en el País Vasco y Navarra reprodujo de un modo fiel el mapa del nacionalismo. El paro, saludado por sus convocantes como un triunfo, resultó desigual: mayoritario en Guipúzcoa, importante en algunas zonas de Vizcaya y con relevancia menor en Álava y, sobre todo, Navarra. El seguimiento fue más relevante en la industria que en el comercio y la hostelería, sectores en los que, como en el transporte, se dejó notar la actuación de los piquetes, que causaron diversos incidentes.

Las cifras del 'éxito rotundo de la mayoría sindical vasca', expresión con que el líder de ELA, José Elorrieta, animó a los suyos en Bilbao, variaron, como siempre, según las fuentes. Los convocantes manejaron porcentajes de entre el 60% en grandes empresas alavesas, hasta el 100% en amplias comarcas de Vizcaya y Guipúzcoa.

El Gobierno vasco, sin ofrecer porcentajes globales, consideró la participación 'muy importante' en Guipúzcoa, desigual en Vizcaya y menor en Álava. Las tres patronales provinciales repitieron en sus datos ese esquema. La guipuzcoana Adegi estimó el seguimiento en su industria en un 60%, con notables diferencias entre comarcas y presencia 'nula' o 'muy pequeña' en algunas empresas. Adegi deploró la actuación de piquetes que obligaron a cerrar comercios y establecimientos de hostelería.

Cebek, el empresariado vizcaíno, cifró la actividad en la provincia en más de un 50%, manteniendo la normalidad en muchas zonas, como la Margen Izquierda. La patronal se quejó también de la 'acción intimidatoria y coercitiva' de los piquetes. El centro de Bilbao alternaba locales abiertos y cerrados o semicerrados. Casi un centenar de personas obligaron a El Corte Inglés bilbaíno a cerrar sus puertas a la hora de su apertura al público. La Ertzaintza cargó contra el piquete, pero no pudo garantizar que el establecimiento abriese con normalidad. Estos grandes almacenes desarrollaron tranquilamente su actividad en Vitoria.

La patronal alavesa dejó el seguimiento en la industria en un 20%. El cierre de comercios fue esporádico en las mayores poblaciones y al paso de los piquetes.

Respecto al sector público, el 30,09% de la Administración General del Gobierno vasco -todos los departamentos y organismos autónomos, salvo Educación, Sanidad y Ertzaintza- secundaron el llamamiento. El 62,5% de los centros de enseñanza siguieron el paro, si bien entre los profesores fue menor (38,1%). La incidencia en los centros públicos dobló al seguimiento en los concertados. En las universidades el paro fue desigual. En Sanidad, la protesta fue respaldada por el 10,64% de los trabajadores hospitalarios. En los servicios centrales de Osakidetza, el servicio vasco de salud, llegó al 16%.

Periódicos

Por lo que respecta a la prensa, ayer no se publicaron los diarios Deia, Egunkaria, Gara, El Periódico de Álava, El Diario Vasco y Diario de Noticias, este último editadado en Navarra. Circularon con normalidad El Correo en el País Vasco y el Diario de Navarra en la comunidad foral.

La jornada discurrió en Euskadi con general normalidad, pero pespunteada por una serie de incidentes causados por los piquetes. Dos miembros de estos grupos fueron detenidos en la principal estación de autobuses de Bilbao y en Basauri, éste último por agredir a un ertzaina. En Barakaldo, un ertzaina y un sindicalista resultaron heridos a primera hora de la mañana cuando una treintena de personas bloqueba las cocheras de Bizkaibus, la empresa pública que cubre la mayoría de las líneas interprovinciales vizcaínas. La Diputación se vio finalmente obligada a retirar todos los vehículos de estas líneas ante 'los constantes sabotajes y actos de vandalismo'. Las líneas urbanas de Bilbao fueron también suspendidas por el Ayuntamiento ante los incidentes (pintadas, roturas de cristales y retirada de llaves), mientras que en San Sebastián funcionaron con los servicios mínimos. El Metro de Bilbao, en algunas de cuyas estaciones los huelguistas, varios de ellos encapuchados, arrojaron depósitos de aceite usado; Cercanías de Renfe y Eusko Tren cumplieron los mínimos. Otras compañías de transporte sufrieron incidentes menores.

Miembros de piquetes integrados en la manifestación que LAB celebró en San Sebastián obligaron expeditivamente a cerrar a varios establecimientos y atacaron incluso a personas que realizaban su trabajo en la calle. Estos manifestantes intentaron romper las lunas de una oficina del BBVA y lanzaron huevos y pintura contra varios edificios y un batzoki (sede social) del PNV. La ejecutiva guipuzcoana de este partido exigió explicaciones a LAB por esta 'actuación fascista'. Además, un grupo de radicales incendió un repetidor de telefonía móvil en San Sebastián,

Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que patrullaban en un vehículo camuflado en el Casco Viejo de Bilbao fueron atacados por un 'grupo numeroso' de individuos que causaron 'graves daños a dicho vehículo', al tiempo que amenazaron a los funcionarios, hasta que dejaron el lugar, 'al grito de 'son txakurras [perros], a por ellos, hay que matarlos', según un comunicado de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco. Según la nota, los concentrados 'acababan de interceptar un autobús de línea urbana obligando al conductor a abandonarlo'.

Pese a convocar la huelga de manera conjunta, ELA y LAB reunieron a sus fieles (varios miles de personas) por separado en las capitales vascas y Pamplona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de junio de 2002