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TRAGEDIA EN LLEIDA

Un fallo técnico, probable causa de la caída del helicóptero

El aparato, contratado por Fecsa-Endesa, había superado todas las revisiones

La Pobla de Segur

Los responsables de los Bomberos de la Generalitat y de los equipos de emergencia que participaron en el rescate de las ocho víctimas no encontraban una explicación lógica al accidente del helicóptero. Una vez descartado que las hélices hubieran tocado una línea de alta tensión, todas las hipótesis señalan a un fallo técnico como causa más probable. En todo caso, las causas exactas no se conocerán hasta que los restos sean examinados por especialistas de Aviación Civil.

Según fuentes de Helieuropa Services, propietaria del helicóptero, el aparato se encontraba en perfecto estado y había superado todas las revisiones. El director general de Emergencias y Seguridad Civil de la Generalitat de Cataluña, Josep Maria Pedrosa, explicó que todavía se desconocen las causas del accidente y que posiblemente no se sabrán hasta que los técnicos de Aviación Civil examinen los restos del aparato, del que sólo quedó intacta una pieza de unos ocho metros correspondiente a la parte de la cola.

Helieuropa Services tiene también una concesión del Departamento de Medio Ambiente para realizar servicios de vigilancia de incendios forestales.

Varias personas presenciaron el accidente. Un joven agricultor que trabajaba en un campo cercano a la pedanía de Torallola dijo que vio cómo el helicóptero perdía altura y que un objeto -que él identificó como el piloto- cayó al vacío poco antes de que el aparato se estrellara y se incendiara. Javier Capella, el cartero de La Pobla de Segur, estaba repartiendo la correspondencia en la zona de la estación del ferrocarril cuando vio pasar por encima de su cabeza un helicóptero de color rojo, al que siguió la trayectoria durante unos instantes. 'De repente', explicó, 'vi que perdía una pieza y en pocos segundos se precipitó contra el suelo. No oí ninguna explosión, pero sí vi mucho humo'.

Josep Bertrán se encontraba al otro lado del pantano de Sant Antoni, a unos dos kilómetros del lugar del accidente. Este vecino de La Pobla también presenció cómo se desprendía una parte del helicóptero, que él pensó que podía ser la hélice del rotor situado en la zona de la cola. 'Iba de La Pobla a Tremp en diagonal', relató, 'y en cuestión de segundos empezó a caer haciendo molinetes. Enseguida me percaté de que algo grave estaba ocurriendo y no me dio tiempo a pensar nada más. Se oyó otro ruido y se estrelló contra el suelo. Sólo vi una gran llamarada y una columna de humo muy negro que se desprendía de la nave'.

El siniestro causó una profunda conmoción en la provincia de Lleida y, especialmente, en la capital, de donde eran cuatro de las víctimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de junio de 2002