BREVES

El alcalde de Cullera mantiene en alerta máxima a la Policía Local

El etarra detenido también barajó puntos de Castellón como objetivos

Joan Grau, alcalde de Cullera, mantenía ayer en alerta a la policía local tras saber que el etarra detenido en Algemesí, Aitzol Maurtua, y su socio Íñigo Vallejo, en paradero desconocido, habían pernoctado la noche del domingo en un hostal de la localidad, al que pensaban regresar de no haber intervenido la policía. Fuentes de la investigación dijeron ayer que el detenido barajaba actuar, entre otros, en puntos de la costa de Castellón.

El hostal de Cullera en el que durmieron el pasado domingo el etarra detenido, Aitzol Maurtua, y su compañero, Íñigo Vallejo, que logró escapar de la actuación policial de Algemesí el pasado lunes, permanecía en apariencia cerrado al público. Sólo los clientes, identificándose a través del interfono, pudieron acceder al interior.

Los dos etarras llegaron al hostal el domingo, durmieron esa noche, se desplazaron desde allí a Algemesí, y de no haber intervenido la policía, pensaban regresar a pasar la noche del lunes. Según fuentes de la investigación, la zona de actuación de los dos etarras se centraba en la colocación inmediata de un coche bomba en algún punto de la costa de Castellón, Cullera y Gandia. Las mismas fuentes afirmaron que el detenido y su compinche pretendían robar un vehículo entre el lunes y el martes, prepararlo cargarlo con explosivo y atentar de forma inminente, probablemente esta misma semana.

El alcalde de Cullera pidió ayer tranquilidad a los vecinos, extendió la alerta que decretó el mismo lunes, al saber de la detención en la población de Algemesí (a poco más de 10 kilómetros) y afirmó que oficialmente no tenía conocimiento de nada relacionado con los dos etarras.

Mientras los vecinos de Cullera encajaban ayer la noticia de la presencia de los dos etarras en la localidad, los habitantes del pequeño municipio de Cortes de Pallás, en cuyo término se localizaron los tres zulos en los que los terroristas escondieron 131 kilos de explosivos, trataban de recobrar la normalidad.

El alcalde de Cortes de Pallás dio el primer paso hacia la tranquilidad en la noche del pasado miércoles, después de un día de intensa presencia policial. José Gras, primer edil de la localidad, hizo que redoblaran las campanas y convocó a los vecinos en la plaza del pueblo para celebrar la operación policial 'que evitará que esos explosivos maten'. La decisión del alcalde, seguida por un centenar de vecinos, quiso ser una réplica de los actos de condena a las acciones terroristas pero en tono de celebración.

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También ayer, el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, dijo en Madrid, a donde asistió para la entrega de los premios Jaume I, que 'de no haber sido por la intervención policial probablemente dentro de muy pocas fechas o incluso en éstas mismas estaríamos lamentando otras situaciones completamente distintas'. Eduardo Zaplana no quiso dar más datos sobre los avances de la investigación apelando a la 'prudencia'.

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