Los agricultores franceses inician una campaña contra las frutas españolas

Los distribuidores sufren presiones para que vendan productos galos

Las principales organizaciones agrarias francesas, la FNSEA y Jóvenes Agricultores, han amenazado un año más a la gran distribución de ese país exigiendo la venta de frutas nacionales y que no compren productos españoles, según denuncias de organizaciones españolas. La campaña, que se desarrolla desde la pasada semana, ha supuesto la caída de las ventas y de los precios de melocotones y nectarinas. El sector teme que la situación afecte al resto de las frutas de verano.

A consecuencia de la situación que se ha planteado en Francia, los exportadores españoles de frutas se han visto obligados a buscar mercados en países vecinos como Alemania.

La Federación de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), UPA y Asaja han denunciado ya la situación ante el Ministerio de Agricultura español y ante Bruselas para que ponga fin a las actuaciones que atentan contra el libre comercio. Las organizaciones se plantean incluso la presentación de un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Los responsables de las organizaciones agrarias francesas advierten a la distribución que harán un seguimiento de los puntos de venta para ver si se cumplen sus exigencias respecto a los productos españoles. Significativamente, afirman no estar seguros de poder controlar las protestas de los agricultores en los puntos de venta, lo que supone una velada amenaza. Los productores franceses preguntan a las empresas distribuidoras, entre otras cosas, dónde están las frutas francesas.

Producción

España tiene una producción de melocotones y nectarinas de algo más de un millón de toneladas de las que se exportan anualmente una media de 300.000 toneladas. De ese volumen, aproximadamente el 28% se vende en Francia, fundamentalmente en los meses de mayo y junio.

En la presente campaña, España tiene una buena producción. Las fuertes salidas para la exportación, junto con la conflictiva situación en el mercado francés, han supuesto la caída de los precios en destino mayorista de hasta 0,72 euros por kilo para los melocotones y de 1,08 euros para las nectarinas, cifras casi un 30% inferiores a las percibidas el pasado año y que no cubren los costes de producción.

En los años ochenta y principios de los noventa, las protestas de los agricultores franceses contra los productos españoles se basaban en acciones violentas en las carreteras. En los últimos años, la estrategia ha cambiado y se ha sustituido la quema de camiones por las amenazas a la gran distribución.

Como consecuencia de las denuncias españolas ante la Comisión Europea por estos actos, a menudo violentos, el Tribunal de Justicia de la UE condenó y obligó a Francia en el año 1997 a aplicar las medidas necesarias para garantizar la libre circulación de mercancías bajo la amenaza de sanciones.

Ante la nueva crisis desatada por los agricultores franceses, los productores españoles de frutas reclaman a Bruselas que la Comisión Europea, en el uso de sus atribuciones, aplique sanciones en los pagos que recibe Francia en el marco de la Política Agraria Común (PAC).

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