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REPORTAJE

El desafío de los grandes

Zidane acude al rescate de Francia, que necesita ganar por dos goles a Dinamarca para pasar - Alemania se juega su clasificación a todo o nada con Camerún

A estas alturas del Mundial, se ha producido una circunstancia impensable: cuatro selecciones del gotha del fútbol afrontan la posibilidad de su eliminación en la primera ronda. Lo que identifica a Alemania, Argentina, Italia y Francia es que han ganado la Copa del Mundo. Y no hace medio siglo, como se puede decir de Uruguay, sino en los últimos 20 años.

Junto al Brasil de 1994 son los ganadores de las pasadas cinco ediciones. Ahora se encuentran en una posición muy delicada. Nunca se había producido esta circunstancia y cuesta creer que el torneo se quede sin estos equipos. Pero la realidad es que todos ellos tendrán que hacer un esfuerzo considerable para entrar en los octavos de final.

El gran desafío empieza hoy. Francia se jugará la clasificación con Dinamarca. No será una empresa sencilla. Necesita vencer por más de dos goles de diferencia. Hasta el momento no ha marcado uno solo, pésimo antecedente para jugarse la vida frente a un equipo que se ha regenerado con futbolistas interesantes, caso de Tomasson, Romerdhal o Gronjkaer. La trascendencia del encuentro es tan grande que los franceses no repararán en gastos: están dispuestos a tirar de Zidane, a pesar de las sospechas de su precario estado físico. Le necesitan por lo que significa en el equipo y por el efecto que produce en los rivales.

Alemania se encuentra en mejor posición, pero más le vale no perder hoy con Camerún. Una derrota podría significar la clasificación del equipo africano y de Irlanda, que se enfrenta a Arabia Saudí. Los descuidos se pagan en el Mundial. Alemania, que arrancó con una victoria apabullante sobre los árabes, concedió un empate en el último minuto a los tenaces irlandeses. Pasó de estar clasificada a verse en una situación medio angustiosa. A Italia le pudo la suficiencia -y los errores de arbitraje- en su duelo con Croacia. Ahora le conviene vencer a México si no quiere salir disparada. En el caso de Argentina su derrota ante Inglaterra fue tan merecida que le será dura de digerir: fue el tipo de desastre difícil de superar mental y anímicamente. Es posible que los argentinos lleguen al partido con Suecia preguntándose por las razones de su derrota ante los ingleses. Sería una manera de invitar a la catástrofe.

Hay otra lectura de las dificultades de estas grandes selecciones. Están en máximo peligro, pero no están eliminadas. Y es muy difícil ganar la Copa del Mundo sin haber atravesado graves dificultades. Es un torneo que privilegia a los que sufren más que a quienes van de carril. En el recuerdo están las penurias que atravesó Francia en el último Mundial: expulsión de Zidane en la primera fase, victoria en la prórroga sobre Paraguay, triunfo en la tanda de penaltis sobre Italia y remontada ante Croacia en las semifinales. Si esto del sufrimiento es verdad, alguna de las cuatro selecciones estará en la final con muchas posibilidades de ganarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 2002