El TSJC anuncia un plan para paliar la falta de personal de los juzgados

Guillem Vidal promete abordar la 'grave' falta de secretarios

Los juzgados catalanes serán revisados a fondo para evaluar sus carencias de personal y diseñar un plan global que permita ponerlos al día y reducir los tiempos de resolución de los casos. Así lo anunció ayer el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Guillem Vidal, quien se comprometió a abordar en breve problemas como la 'grave' falta de secretarios judiciales y la saturación de algunas salas del área de Barcelona.

Unos 40 juzgados de toda Cataluña se enfrentan desde hace años con una endémica falta de personal administrativo y secretarios judiciales, lo cual pone trabas al ya de por sí lento sistema judicial. En Cataluña hay 478 plazas de secretario judicial y 145 están vacantes, mientras que otras 69 plazas están cubiertas de manera provisional. El presidente del TSJC puso como ejemplo de la dramática falta de secretarios el caso de Figueres, donde hay un solo secretario en todo el partido judicial. Aportó datos reveladores: 'De los 36 nuevos secretarios de la última promoción, 26 dejaron el juzgado asignado en 15 días'.

El Ministerio de Justicia, responsable de los secretarios, ha admitido en varias ocasiones la gravedad de la situación y atribuye la falta de estos profesionales a que llegan a Cataluña de manera forzosa y piden el relevo tan pronto como se lo permite la ley.

Pero Vidal afirmó ayer que no sólo es consciente de la falta de secretarios, sino que considera necesario 'un plan global' que permita dotar de personal e infraestructuras todas las oficinas judiciales catalanas donde se han observado carencias. El primer paso para poner en marcha este plan se dará el próximo 24 de mayo en una reunión en la que participarán miembros de la sala de gobierno del TSJC con competencias en materia de personal, y los inspectores delegados del Consejo General del Poder Judicial.

En esta reunión, Guillem Vidal defenderá lo que denomina 'justicia de proximidad', caracterizada por la descentralización de los juzgados en las zonas donde sea preciso. Esta voluntad, que Vidal ha defendido desde su toma de posesión, tendría que evitar situaciones como la del Juzgado de Instrucción número 1 de Terrassa, en el que existen 3.000 asuntos pendientes de ejecutar.

La primera autoridad judicial catalana se alineó en contra de iniciativas del Gobierno central, como los juzgados provinciales mercantiles o desplazar secciones de las audiencias, como en el caso de Tarragona o Girona.

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Defendió, en cambio, los juzgados de proximidad, punto en el que fue muy gráfico al señalar que crearía 'juzgados en cada manzana' para resolver los pequeños conflictos sociales, laborales, delictivos o civiles y, por encima de ellos, se constituiría un tribunal de primera instancia provincial y móvil según las necesidades.

El presidente del TSJC anunció este plan de mejora durante la presentación de la memoria de la institución ante la Comisión de Justicia del Parlament. En esta comparecencia también suscribió las críticas del fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, quien calificó de 'medida regresiva' el decreto del Ministerio de Justicia en el que suprime el catalán como mérito para los fiscales sustitutos.

Sin policías para las salas judiciales

¿Es normal que los juzgados catalanes basen su seguridad en los vigilantes privados? ¿No debería ser la policía la encargada de custodiar los juzgados? El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña aprovechó su comparecencia en el Parlament para poner de nuevo sobre la mesa la cuestión de la seguridad en los juzgados.

Guillem Vidal comparte la opinión de la mayoría de los jueces y del personal de la Administración de justicia de que la policía debería encargarse de la seguridad de los juzgados y no los guardias jurados como ocurre en la actualidad. En opinión de Vidal, la situación 'no es óptima' y la seguridad de los juzgados continúa siendo 'una asignatura pendiente' del Departamento de Justicia de la Generalitat.

Pero este no es el único punto de roce entre la máxima autoridad judicial de Cataluña y el Departamento de Justicia. Guillem Vidal planteó ayer serias dudas sobre la viabilidad del Consejo de Justicia de Cataluña, un órgano que debe velar por los problemas de los juzgados catalanes y que será creado el próximo 23 de mayo.

Vidal aseguró que la creación de este órgano es una 'buena idea', pero puso en duda su eficacia por la gran cantidad de representantes que lo integran (42) y el derecho a veto que tienen, lo cual podría dificultar la adopción de resoluciones.

El Consejo de Justicia, que presidirá Jordi Pujol, reserva las vicepresidencias al consejero de Justicia y al propio Guillem Vidal, quien dijo que espera poder estar en su constitución, lo cual dependerá del visto bueno del poder judicial y de si el Gobierno interpone un recurso contra su constitución.

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Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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