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La Castellana acogerá un nuevo museo dedicado a la ciencia y la tecnología

Madrid ampliará su oferta museística. El nuevo centro se llamará Museo Nacional de Ciencia y Tecnología y estará ubicado en el edificio que en la actualidad comparten la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y el Museo Nacional de Ciencias Naturales, situado en el número 2 de la calle de José Gutiérrez Abascal, junto al paseo de la Castellana.

El nuevo museo, que será gestionado conjuntamente por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y por la Comunidad de Madrid, según informó ayer la cadena SER, contará con una superficie de 60.000 metros cuadrados.

No obstante, este proyecto obligará a trasladar la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, dependiente de la Universidad Politécnica de Madrid, y que cuenta con unos 3.500 alumnos, además de 300 profesores y un centenar de empleados que trabajan en labores de administración.

La noticia del posible traslado de esta escuela, uno de los centros europeos con más proyectos de investigación y desarrollo, ha sido recibida con sorpresa por la dirección del centro, ante la dificultad que podría conllevar el cambio de ubicación de los bancos de ensayo con su correspondiente obra civil.

Centro emblemático

Por su parte, el presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz-Gallardón, señaló ayer, respecto a la construcción del nuevo Museo de Ciencia y Tecnología, que será 'un centro vivo y emblemático'. 'A nosotros', precisó, 'es un proyecto que nos parece emblemático, es una ambición en la que va a colaborar esta comunidad autónoma como quiere que lo hagamos el ministerio porque, tal y como se nos presentó el proyecto, no estamos hablando solamente de un relato de lo existente o de lo ocurrido, sino de un museo vivo'.

El anuncio de la creación del nuevo museo se realizó durante la firma de un convenio entre la ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, y el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón. Este convenio busca coordinar las actuaciones científicas, con el fin de fomentar la investigación, incrementar los recursos humanos en este campo y propiciar la transferencia de éstos al sector empresarial.

Tanto Ruiz-Gallardón como Birulés coincidieron al poner de manifiesto la relevancia de Madrid en el sistema nacional de ciencia, ya que en esta comunidad se concentra el 30% de la producción científica española y actúa como 'locomotora' del resto de regiones.

El convenio prevé que las dos administraciones concentren sus actuaciones en las áreas de alimentación, salud, control de enfermedades infecciosas, medio ambiente, envejecimiento, multimedia, comercio electrónico, industria aeronáutica y energías limpias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de mayo de 2002