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ASCENSO DE LA ULTRADERECHA EN FRANCIA

El Frente Nacional ya no se esconde

Anne-Marie Haas es la responsable regional del Frente Nacional (FN) en la región francesa de Bretaña. Hasta ahora había hecho política bajo otro nombre. 'Utilizaba mi apellido de soltera. No quería que mi militancia en el FN pudiera perjudicar a mis tres hijas o a mi trabajo profesional. Ahora esto se ha acabado'. Madame Haas se ha especializado en el cobro de morosos. Ayer noche, tras revelar su identidad, unos desconocidos reventaron los neumáticos de su coche y del de su esposo. 'Uno puede ser públicamente miembro del PCF o del PS pero parece que no pasa lo mismo con el FN'.

Es una admiradora incondicional de Jean-Marie Le Pen porque 'es un hombre de convicciones, de valores. Siempre ha hecho lo que prometía, y si promete que, una vez elegido presidente, sacará a Francia de la Europa de Maastricht y reducirá al máximo el impuesto sobre la renta, es que lo hará'. Eso sí, 'no sé si esto puede desencadenar una guerra comercial y económica con otros países. Es una cuestión que no conozco pero confío en Le Pen, si él cree que es una buena medida'. Esa confianza le hace detestar de manera especial a quienes abandonaron al líder hace unos pocos años: '¿Bruno Mégret? ¡Es un Judas!'.

Si Anne-Marie Haas aprecia 'a los buenos extranjeros, a los que llevan 30 años aquí y ya son franceses, como esos amigos argelinos que tuve durante mi infancia y juventud', piensa que hay otros que abusan de las instituciones galas, como 'esos que tienen tres mujeres y 21 hijos y cobran subsidios por todos ellos'. Admite, eso sí, que 'en Bretaña hay aún muy pocos extranjeros y problemas a causa de la inmigración', pero teme que también lleguen a su territorio. Como 'creyente católica tengo fe en que Le Pen ganará la elección y podrá llevar a la práctica su programa de preferencia nacional'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de abril de 2002