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La soledad del presidente

Los invit? a todos a una ins?lita reuni?n en la residencia presidencial. Gobernadores, legisladores, sindicalistas, punteros (cabecillas) de distintos partidos fueron convocados por el presidente, Eduardo Duhalde, a la quinta de Olivos el martes por la noche. Si lo que buscaba era el consenso entre los dirigentes de los distintos sectores pol?ticos y sociales, el resultado no fue muy alentador, seg?n explican algunos testigos del c?nclave. Convocar una reuni?n multitudinaria, que ten?a m?s similitud con una asamblea, tiene sus riesgos. Los asistentes dijeron que no a su propuesta de nombrar a Alieto Guadagni ministro de Econom?a, cuando ?ste ya hab?a recibido la oferta del presidente y algunos canales de televisi?n lo hab?an presentado como el sucesor de Remes Lenicov.

All? todo el mundo dijo lo que le parec?a, critic?, se quej? y reclam?. Pero pocas fueron las ideas que se escucharon. Los l?deres del sindicato peronista CGT, Rodolfo Daer y Hugo Moyano, pidieron la ruptura con el FMI. El jefe del grupo parlamentario peronista, Humberto Roggero, sugiri? acabar con el modelo neoliberal aunque ello significara aislar a Argentina. La gobernadora de San Luis, Alicia Lemme, reclam? la convocatoria inmediata de elecciones. Duhalde escuchaba mudo las intervenciones. Todos ped?an y nadie atend?a las peticiones del presidente. El gobernador de C?rdoba, Jos? Manuel de la Sota, declin? el cargo de jefe de Gabinete, al igual que el gobernador de La Pampa, Rub?n Mar?n. Duhalde estaba m?s solo que nunca esa noche en Olivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de abril de 2002