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Reportaje:Universidad

Un páramo de lenguas foráneas

Crece la presencia de las lenguas extranjeras en las universidades vascas, pero sigue siendo escasaCrece la presencia de las lenguas extranjeras en las universidades vascas, pero sigue siendo escasa

El conocimiento de uno o dos idiomas extranjeros ha abandonado la condición de bonito adorno en el currículo del universitario que abre los diarios para ver las ofertas de empleo. Se ha transformado en un objeto de primera necesidad. 'Imprescindible inglés', 'Dominio del alemán hablado y escrito', 'francés fluido',... Estos avisos suenan de manera constante en los oídos de los que buscan trabajo. Para muchos licenciados y diplomados en las universidades vascas, estas frases significan aún hoy 'váyase a otra parte'.

Un buen aprendizaje de una o más lenguas extranjeras se mantiene como una de las cuentas pendientes del sistema educativo, y sus consecuencias negativas se acentúan en el caso de la formación superior, y no sólo en el campo laboral. Una óptima preparación de los estudiantes y una labor investigadora de calidad requieren, amén de otros elementos indispensables, el uso de otros idiomas diferentes al castellano y al euskera.

A este respecto, el vicerrector de Ordenación Académica de la UPV, Enrique Amezua, admite que la formación en lenguas extranjeras dentro de las titulaciones que imparte la universidad pública es insuficiente. Sin embargo, la tendencia actual en los planes de estudio a disminuir el número de horas lectivas no ayuda a incluir a los idiomas dentro de las asignaturas del estudiante. 'Es cierto que a cualquier alumno se le exige en el mercado laboral el conocimiento de idiomas. Pero hacerlo en los planes de estudio no es tan sencillo, porque tienen bastantes materias y para implantar los idiomas tendríamos que quitar otras disciplinas más relacionadas con la titulación. Y deberíamos preguntarnos si es más apropiado que un médico sepa inglés o que controle a la perfección su profesión', reflexiona.

Incentivos

Lo cierto es que de las más de 80 licenciaturas y diplomaturas que la UPV imparte en la actualidad, tan sólo 16, entre ellas Traducción e Interpretación y las filologías francesa, inglesa y alemana, cuentan con el inglés o el francés como materia obligatoria. No obstante, desde la universidad pública se intenta incentivar el aprendizaje de idiomas.

Para ello se vale de dos medios. Por un lado, y así lo ha hecho este año en el campus de Vizcaya, ha firmado un acuerdo con una empresa privada de enseñanza de lenguas para que los alumnos de la UPV puedan estudiar idiomas con unas condiciones económicas, en palabras de Enrique Amezua, 'ventajosas'. Por otra parte, la normativa académica de la UPV recoge que los alumnos podrán solicitar la amortización de créditos de libre elección por el conocimiento de idiomas extranjeros hasta un máximo de 20, en el caso de estudios de primer ciclo, y de 30 en las carreras de segundo ciclo.

La UPV está sopesando añadir a medio plazo la posibilidad de estudiar asignaturas optativas o de libre elección impartidas en idiomas extranjeros. Pero su plasmación depende también de un mayor nivel general de conocimiento de idiomas por parte del alumnado, y eso es una función que, en opinión del vicerrector de Ordenación Académica de la UPV, no le corresponde a la propia institución universitaria.

Así lo cree también la vicerrectora de Normalización Lingüística de la Universidad de Deusto, Rosa Miren Pagola. 'La universidad no es el lugar donde se deben aprender las lenguas extranjeras. Lo que debe hacer la universidad es formar profesionales que puedan desarrollar su trabajo en otras lenguas. Es en la educación secundaria, y sobre todo en la primaria, donde hay que hacer un mayor esfuerzo', expone.

Pagola reconoce que la realidad del alumnado universitario vasco en el campo de los idiomas está lejos de lo deseable. 'Es verdad que hay un cierto progreso, y cada vez es mayor, pero llevamos muchos años de retraso si nos comparamos con otros países', afirma.

Deusto puso en marcha en 1963 su Instituto de Idiomas con la intención de, entre otras cosas, paliar las deficiencias idiomáticas del alumnado de sus centros a través de cursos en los que se pueden matricular con un descuento especial. Allí pueden practicar los estudiantes de la Escuela de Ingeniería y de la Facultad de Empresariales, a los que se les exige un nivel de inglés equivalente al cuarto curso de la Escuela de Idiomas, en el primer caso, y del First Certificate de Cambridge, en el segundo, para obtener el título. Sociología y, principalmente, Turismo, Secretariado de Dirección y Filología Inglesa son otras titulaciones en que los idiomas extranjeros están muy presentes.

Algo similar ocurre en Mondragon Unibertsitatea, aunque en este caso la presencia de lenguas extranjeras se circunscribe por el momento a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. En la carrera de Humanidades-Empresa, por ejemplo, el inglés es una asignatura obligatoria en los dos primeros cursos y se exige al alumno que logre un conocimiento equiparable al del First Certificate para así poder recibir en el tercer curso una asignatura en inglés.

Con el fin de dar las mayores facilidades en este proceso, se puso en marcha el pasado curso a modo de experiencia piloto un servicio de autoaprendizaje de idiomas por medio de una serie de programas multimedia.

Proyecto trilingüe

El modelo trilingüe de enseñanza universitaria será un hecho el próximo curso en Mondragon Unibertsitatea. Incluido dentro de su plan estratégico, llamado Mendeberri, la institución académica dirigida por Inaxio Oliveri pondrá en marcha un plan piloto de aprendizaje en castellano, inglés y euskera en un total de tres titulaciones: Ingeniería Técnica en Electrónica Industrial, Administración y Dirección de Empresas y Magisterio de Educación Infantil. El objetivo principal de esta iniciativa es ayudar a los alumnos a desarrollar un nivel de competencia comunicativa en inglés que les permita utilizarlo como instrumento de trabajo. Con este fin, se impartirán una serie de clases de inglés dirigidas al desarrollo de destrezas académicas en lengua oral y escrita. El inglés se utilizará también como instrumento para fomentar aprendizajes en otras asignaturas que se impartan en euskera o castellano. Del mismo modo, se posibilitarán intercambios con alumnado de universidades de países de habla inglesa y se animará a los estudiantes a que realicen prácticas de la carrera en estos países. Estas estrategias servirán, a juicio de Pilar Sagasta, asesora técnica del proyecto, para que los estudiantes puedan cursar una serie de asignaturas en inglés en los últimos años de la carrera. Con esta iniciativa, tal y como subraya Pilar Sagasta, Mondragon Unibertsitatea quiere comenzar a plasmar su apuesta por un planteamiento integral de las lenguas en la preparación del alumno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de abril de 2002

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