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Reportaje:

Los árabes desembarcan en Europa

Sabic, empresa estatal saudí, compra las actividades petroquímicas de la holandesa DSM

La empresa estatal saudí Sabic, el mayor conglomerado industrial en el mundo árabe, ha comprado las actividades petroquímicas de la holandesa DSM. La adquisición, la mayor que ha realizado una empresa árabe en el extranjero, levantó recelos iniciales entre los trabajadores holandeses.

La primera delegación de Arabia Saudí que visitó las fábricas de DSM en el sur de Holanda, el viaje fue toda una experiencia. Estaban ya avanzadas las negociaciones de compra, pero los posters de los desnudos de actrices y modelos europeas se convirtió en un roce que casi pasa a ser un problema. Los sindicatos se mantuvieron categóricos: las fotos de las chicas que adornan las paredes no se iban a retirar, les hicieron saber a los árabes. 'Al fin y al cabo, se trata de nuestra cultura', dijo uno de los líderes de los trabajadores, 'y tendrán que acostumbrarse'. Poco después, DSM y Sabic firmaron un acuerdo por el que la holandesa vendió todas las empresas que forman parte de DSM Petrochemicals por un precio de 2.250 millones de euros, que incluyó la red de tuberías integradas en el noroeste de Europa y diversas participaciones en China y Malaisia.

La operación constituye la mayor compra realizada por una empresa árabe en el extranjero y asciende a 2.250 millones de euros

La operación ha sido perfecta para ambas partes: si con ella Sabic está dando un paso más para convertirse, como pretende, en una empresa líder mundial en petroquímica, para DSM es la liberación de unas actividades para las que buscaba comprador desde hace más de un año.

El sector de petroquímicos no estaba ya en los planes de futuro de la holandesa, que, con su más reciente estrategia, formulada a fines del año 2000, aspira a concentrarse en avanzados productos químicos orientados a la industria médica y de la alimentación y en materiales de alto rendimiento, como pegamentos y fibras sintéticas.

Para los árabes, DSM no sólo les confiere la posibilidad de dejar de depender de los mercados de Oriente Próximo y Asia, sino que es la llave para el mundo europeo y la base para lograr sus aspiraciones de convertirse en un líder mundial en el sector. Con esta operación se coloca en la undécima posición de la industria petroquímica mundial y se convierte en la tercera y cuarta empresa mundial de polietileno y polipropileno, respectivamente.

Ésta es la mayor adquisición en el extranjero que ha realizado nunca una empresa árabe. Si bien es cierto que tras la subida de los precios del petróleo en los años setenta los millonarios hombres de negocios, que en su mayoría son príncipes, realizaron importantes inversiones en países occidentales, éstas se centraron en la Bolsa y en el sector inmobiliario.

En los últimos años, los inversores árabes, como el príncipe Al-Waleed bin Talal, se han orientado hacia el sector de medios y empresas de nuevas tecnologías, pero las grandes adquisiciones, como la realizada por Sabic, continúan siendo excepcionales.

La primera petroquímica de Oriente Próximo

Fundada en 1976, Sabic nació cuando el Gobierno de Arabia Saudí decidió utilizar los gases de hidrocarburo liberados en la producción del petróleo, como materia prima para la producción de sustancias químicas y polímeros y ha llegado a convertirse en la primera empresa petroquímica en Oriente Próximo. El pasado año registró un volumen de negocios de cerca de 9.000 millones de euros y un beneficio neto de unos 550 millones de euros. Un 70% de sus acciones, que cotizan en Bolsa, está en manos del Gobierno de Arabia Saudí y el 30% restante está en manos de inversores privados del país árabe y de otros gobiernos del golfo Pérsico. Sabic tiene 14.500 empleados y posee dos grandes plantas industriales en Arabia Saudí con 16 complejos de producción en todo el mundo algunos de los cuales son explotados en joint venture con multinacionales como Shell, Mobil, Exxon o Mitsubish Chemicals.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 2002

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