Reportaje:

Cuentos por bulerías

Jóvenes de Pechina estrenan un espectáculo flamenco basado en relatos populares

El amor por la lectura, el embrujo del flamenco y la magia de la dramaturgia pueden unir sus fuerzas para interesar a niños, padres y amantes de la farándula, sin menosprecios de auditorios ni exclusiones de público. Esta fórmula, inventada y ensayada con hartura, adquiere, sin embargo, méritos plausibles cuando se trata de jóvenes noveles que, como grupo aficionado, se esfuerza en el empeño de 'gustar y enseñar'.

Al menos, éste es el reto de una treintena de jóvenes bailaores de entre quienes la mayor veteranía recae en su director, Emilio Sánchez de Amo, con 28 años. Él y sus chicos, alumnos del grupo folclórico Al-Bayyani que Sánchez de Amo dirige en Pechina (Almería), estrenaron anoche el espectáculo Báilame un cuento, que aglutina en el escenario el colorido de las narraciones de Caperucita roja, La ratita presumida, La bella durmiente y El patito feo escenificados con distintos palos del flamenco con música en directo compuesta especialmente por Antonio Luis Fernández para el espectáculo.

'Considero los cuentos como parte del folclor que, además, están poco valorados por aquello de tildarlos como literatura menor. Pero sus textos son de una pasmosa actualidad y con ellos pretendemos enganchar a los pequeños y no aburrir a los mayores', explicó el director.

El gancho para implicar a todo el público en la historia lo porta la colaboración especial de la actriz más joven, Alba Sorroche, de sólo ocho años, que en el papel de niña navega de cuento en cuento de la mano de un duendecillo. Ella descubre en verdad la moraleja que cada texto esconde detrás de unos personajes que se humanizan hasta el máximo.

'El objetivo es transmitir emociones y para ello hemos intentado obviar el carácter animal de muchos de los protagonistas. Hay que tener en cuenta que, muchos de los personajes son de rabiosa actualidad: el patito feo representa la marginación extrema de quien sólo es diferente o tiene distintas costumbres a ti o al resto de una comunidad y por ello es rechazado', indicó Sánchez de Amo.

Pero el protagonismo del flamenco más puro aderezado con algunos pasos del contemporáneo se torna vital en el espectáculo: que si una bulería para celebrar el nacimiento de La Bella Durmiente, una farruca para acompañar a Caperucita en su paseo por el bosque, una taranta cuando mamá pato tiene a sus patitos o una seguidilla que acompañe el lamento del patito que es distinto a los demás y se queda solo.

'Los pasos van muy unidos con el movimiento para ensalzar la dramaturgia durante una hora de música y baile original que también se atreve con la innovación dentro del llamado flamenco joven', apuntó Sánchez de Amo. Junto al despliegue de palos flamencos se ha añadido la dificultad por adaptar las letras adecuadas, que no cayeran en los tópicos ni derivaran en 'lo típico', a la música compuesta. La treintena de jóvenes artistas saca, durante los 60 minutos de música y danza ininterrumpidos, los sentimientos que mucha gente lleva dentro cuando se baila un cuento, además de leerlo.

Ayudas para la creación artística

El "érase una vez" de este grupo de jóvenes danzantes no profesionales que han decidido hacer un espectáculo sobre los cuentos populares para que todos disfrutaran de lo maravilloso del balie sólo ha sido posible con dinero. Los 2.000 euros que la Diputación de Almería les ha otorgado para la creación del espectáculo se han quedado cortos por lo ambicioso de su empresa. Pero la subvención forma parte de la convocatoria de ayudas que la institución provincial realiza cada año para la producción de nuevos montajes escénicos que luego peinen la provincia. Báilame un cuento es el cuarto montaje que ve la luz de los siete espectáculos diferentes que consiguieron las ayudas en 2001. A los cuentos bailados se le suman un espectáculo de tango que aúna la coreografía de la danza contemporánea con una agrupación camerística, la adaptación a teatro de la obra cinematográfica Balas sobre Broadway, un conjunto de sketchs basado en textos de diferentes autores y una comedia para todos los públicos. En el terreno infantil se preparan, igualmente, dos espectáculos: el primero ideado con varias zonas de juego y animación y el segundo con una puesta en escena en la que los personajes se presentan ante los chavales con las mismas inquietudes que los pequeños, sin caer en el tópico y la moraleja. De estos grupos, sólo aquellos que lo soliciten pueden formar parte del circuito del Programa de Apoyo a la Cultura Almeriense (PACA) que permite disfrutar en los pueblos más pequeños de unos montajes que, por su envergadura y coste, difícilmente se pondrían en escena. Este programa se ha consolidado en sus últimas cuatro ediciones como la mejor fórmula de "salvar" la gran desproporción existente entre la oferta cultural de los municipios del litoral con respecto a los de interior, más despoblados y con menos recursos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de abril de 2002.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50