Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El proyecto de Gaz de France de construir una térmica en Martorell levanta recelos en los municipios vecinos

Sant Andreu de la Barca

La intención de la empresa Gaz de France de construir una central térmica de ciclo combinado en los terrenos que la multinacional química belga Solvay tiene en Martorell (Baix Llobregat) ha levantado los recelos de los municipios afectados, que han creado un frente común para exigir un control de los posibles riesgos y del impacto medioambiental.

El Ministerio de Medio Ambiente ha enviado a los ayuntamientos que se encuentran en un radio de 25 kilómetros a la redonda de los terrenos donde se ubicaría la central un documento informando de este proyecto, cuyo estudio de impacto ambiental estará aprobado en mayo, para que puedan presentar alegaciones en un plazo de 30 días.

Ante el desconcierto por esta noticia inesperada, representantes de 22 ayuntamientos del Baix Llobregat, Vallès Occidental, Alt Penedès y la Anoia se reunieron ayer en Sant Andreu de la Barca para analizar este proyecto. Los reunidos acordaron pedir a la Diputación de Barcelona un informe de impacto medioambiental y un estudio de riesgos, ya que aseguran que el documento enviado por Medio Ambiente no incorpora este estudio. También acordaron pedir al ministerio una prórroga del plazo de alegaciones, que presentarán de forma conjunta, así como crear una comisión de seguimiento que integran los alcaldes de Molins de Rei, Castellbisball, Viladecavalls, Sant Andreu de la Barca, Sant Esteve Sesrovires, Abrera y Sant Llorenç d'Hortons.

La multinacional Solvay cedería a la empresa Gaz de France los terrenos que posee al lado de la petroquímica que gestiona en Martorell para la instalación de la central de ciclo combinado, que produciría energía a través de gas y fuel y que tendría una potencia de 400 megavatios (Mw). A cambio de la cesión de los terrenos, la empresa francesa vendería el 20% de la producción energética de la planta a Solvay. La intención de Gaz de France es iniciar la construcción de la central el año que viene para tenerla acabada en 2005.

Lo alcaldes aseguraron ayer que estudirán si se ha producido una vulneración de competencias. Los ediles consideran que es la Generalitat quien debía haber asumido la comunicación de la construcción de la planta en vez de Medio Ambiente, teniendo en cuenta además que una central de estas características, que no estaba prevista en el Plan Energético de Cataluña, se ha de planificar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de marzo de 2002