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Los directores de instituto exponen al Consell sus divergencias sobre la reforma educativa

La subsecretaria de Educación evita explicar los cambios que se perfilan en la Ley de Calidad

La primera reunión entre la Permanente de Directores de Instituto de la Comunidad Valenciana y la Subsecretaría de Educación -tras un largo año sin encuentros- puso de relieve, ayer, las profundas divergencias entre la Administración popular y los docentes a la hora de abordar los múltiples problemas que aquejan a la enseñanza. 'La futura Ley de Calidad lo que hace es un diagnóstico de los problemas en el rendimiento escolar. Pero no incide en las causas, en el origen, de los conflictos', resumió el portavoz de los directores, José Luis Moreno, tras subrayar la ausencia total de 'planteamientos' por parte de la Administración valenciana ante a la futura reforma educativa de Aznar.

Los once directores de secundaria que acudieron ayer a su primera cita en un año con un alto cargo de Educación -en este caso, la subsecretaria Carmina Nácher- se encontraron con 'la callada por respuesta' por parte de la Administración. En la reunión, se evidenciaron ópticas muy distintas entre los docentes y el gobierno del PP a la hora abordar una reforma educativa que logre revertir los índices de fracaso escolar y elevar la calidad del sistema educativo.

Así, quedó constancia de que 'el problema del sistema educativo, no es tanto de cambios, como de métodos', resumió Moreno, que destacó por ejemplo el rechazo ya expuesto en la reunión plenaria de 150 directores celebrada hace unos meses en Alcossebre frente a la intención del ministerio de eliminar el sistema de elección y recuperar los cuerpos de directores de antes de 1978, bien por la vía del nombramiento o la oposición centralizada.

'En medio de una reforma educativa de este calado, ayer, no hubo ni un solo planteamiento, ni una sola propuesta por parte de la Administración valenciana'. Sólo anotaciones a las propuestas, ya viejas por reincidentes, de los profesionales docentes valencianos frente a: la necesidad de dotar de personal administrativo a los centros; la falta de presupuesto para un funcionamiento normal; los retrasos en cubrir las vacantes y las bajas por sustitución o la controvertida consolidación de los barracones en ciertas zonas desde 1996, además de las carencias ante los problemas sociales que afectan a las escuelas, como los niños procedentes de hogares desestructurados, la población inmigrante o la educación especial. Nada. 'Ni una palabra de la Administración, como tampoco la hubo respecto a los cambios que el ministerio pretende respecto a la creación de una especie de cuerpo de directores', precisaron. 'Nos hubiera gustado escuchar su planteamiento'.

Nácher tomó nota de todo y los emplazó hasta dentro de 'tres meses'. Un plazo al que se negaron en firme, aludiendo que para entonces la Ley de Calidad ya estaría cocinada. Lo único que consiguieron, en principio, fue la oferta de 'remitir por escrito la socilitud de una reunión en abril, explicando los puntos del orden del día'.

Carencia presupuestaria

El problema que genera en los institutos el retraso en la dotación de profesorado para cubrir vacantes o bajas por sustitución, y la congelación del presupuesto de funcionamiento de los centros educativos -consolidado desde la llegada del PP al Consell en 1996 en más del 20% por debajo del nivel adquisitivo, según confirman los directores y los estudios anuales socialistas- fueron una vez más los caballos de batalla que ayer se volvieron a poner sobre la mesa. Según el portavoz de la Permantente, José Luis Moreno, del instituto público Cavanilles de Alicante, una provincia que ha denunciado sistemáticamente los retrasos del Consell en las transferencias trimestrales para pagar a los proveedores de material, 'la Consejería de Educación deriva los problemas económicos a la de Hacienda, como si se tratara de dos gobiernos diferentes'. Para los directores, 'los Presupuestos de la Generalitat son la ley fundamental de la planificación de un Gobierno; con lo cual, si no se prevén como prioritarios los gastos de la enseñanza, es porque tal prioridad no existe'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de marzo de 2002

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