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Aznar tilda de 'cotilleo' el bulo sobre el viaje de González a Marruecos

Piqué no descarta la destitución del embajador español en Rabat

La intoxicación sobre las falsas entrevistas del ex presidente del Gobierno Felipe González con el primer ministro marroquí, Abderramán Yussufi, y el rey Mohamed VI, filtrada a El Mundo por el ministro portavoz, Pío Cabanillas, es para José María Aznar un 'cotilleo', según afirmó ayer en una entrevista con los periódicos del grupo Correo. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, asegura en otra entrevista que tomará 'decisiones' tras 'valorar lo sucedido' en la Embajada española en Rabat, de donde partió el bulo.

En una entrevista publicada ayer por los diarios del citado grupo de comunicación, el presidente del Gobierno mantiene la tesis, adelantada el pasado viernes por Cabanillas, de que todo el bulo es el producto de una mala interpretación del viaje privado que Felipe González y su familia realizaron a Tánger el pasado fin de semana. A la pregunta de '¿Quién va a pagar los platos rotos por el bulo de la reunión de González con Yussufi?' José María Aznar responde: 'La verdad es que no tengo el más mínimo interés en conocer qué es lo que hace la gente en su tiempo libre. No me preocupo de cuestiones anecdóticas ni de cotilleos. Creo que eso fue fruto de una mala interpretación, de una mala información y nada más. Se han pedido las excusas correspondientes y quien intente buscar más puede hacerlo, pero poco va a encontrar'.

Con esta respuesta Aznar ha roto su silencio desde que el pasado lunes se iniciara el escándalo con la publicación, en la primera página de El Mundo, de las falsas entrevistas supuestamente mantenidas por Felipe González y los dos mandatarios marroquíes. Esta información, que citaba 'fuentes diplomáticas', fue inmediatamente desmentida por el ex presidente del Gobierno en la Cadena SER. Ese mismo día, el responsable del Cesid, Jorge Dezcallar, informaba a sus superiores jerárquicos de que González no se entrevistó en ningún momento ni con Mohamed VI ni con Abderramán Yussufi. Éste también desmintió las entrevistas.

El bulo surgió de las erróneas informaciones recabadas en la Embajada española en Rabat, cuyo titular, Rafael Arias-Salgado, las trasmitió oralmente al ministro Cabanillas. Éste las filtró al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez. El martes por la mañana, Josep Pique aún mantenía en Tele 5 que existían 'indicios' del contacto del ex presidente del Gobierno con el primer ministro de Marruecos, si bien descartaba la audiencia real. Tras la avalancha de desmentidos, el Gobierno español pidió disculpas al Ejecutivo marroquí y al ex presidente González.

Rajoy reconoce el 'error'

En una entrevista publicada ayer por La Razón, el ministro de Asuntos Exteriores responde a la pregunta de si cesará al embajador español en Marruecos con la frase de 'hay que valorar lo sucedido y con esto tomaré decisiones'. Más explícito fue el vicepresidente primero y titular de Interior, Mariano Rajoy, quien adelantó en Sevilla que su departamento no abrirá una investigación para aclarar 'el error' porque, dijo, 'estas cosas se averiguan fácilmente'.

En declaraciones a Europa Press, Rajoy asegura que únicamente 'se trata de hablar para ver qué ha ocurrido y por qué ha llegado esa información, pero no hace falta una investigación'. No obstante, el vicepresidente dijo: 'Se está viendo qué ha sucedido, quién tuvo la culpa, si hubo intenciones y si fue un simple error', todo lo cual, agregó, 'tendremos que verlo para tomar después decisiones'.

Rajoy añade que 'si alguien quiere seguir manteniéndolo como un tema de debate está en su derecho, pero cabe exigirle que lo haga desde la buena educación', en clara alusión al presidente andaluz, Manuel Chaves, que el pasado sábado calificó de 'políticos basura' a los ministros Cabanillas y Piqué.

En este sentido, el secretario general del PP, Javier Arenas, pidió ayer a Manuel Chaves que se disculpe por tales declaraciones, cosa que el aludido no piensa hacer, como anunció ayer el secretario de Organización de los socialistas andaluces, Luis Pizarro. 'Política basura es', según Pizarro, 'lo que hicieron ambos ministros', además de ser 'una gran golfería política usar los servicios del Estado para perseguir a González'.

Por otra parte, Javier Arenas aprovechó su comparecencia ante los medios informativos para pedir al presidente del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), Pasqual Maragall, que rectifique unas declaraciones recogidas por La Vanguardia sobre que una victoria electoral de su partido en las próximas autonómicas sería 'el tiro de gracia al Partido Popular'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 2002