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Aznar reclama una Europa fuerte frente al nacionalismo

José María Aznar, presidente de turno de la UE, dejó claro ayer en Bruselas que, tras el debate sobre el futuro de Europa, debe ser la Unión la que salga reforzada, y no los Estados. Ese debate 'no debería desembocar en una marcha atrás del proyecto europeo ya realizado y consolidado', sino en proyectos para avanzar hacia la 'Unión política'. Es decir, 'Más Europa', como reza el lema de la presidencia española.

Entró con esos comentarios Aznar en uno de los capítulos más delicados que analizará la Convención, como es el reparto de competencias entre los Estados y las instituciones europeas, un reparto que, además, afectará a las regiones, aunque el Gobierno español insista en que es una cuestión que deberá dirimir cada Estado. Alemania ya ha dicho que desea recuperar competencias. 'Sin duda hay que clarificar y delimitar mejor las competencias', argumentó Aznar, quien rechazó toda tentación de marcha atrás. Aznar puso de relieve el riesgo de los nacionalismos en Europa al señalar: 'Un ilustre pensador europeo, el español Ortega y Gasset, pedía la unidad de los Estados europeos para contrarrestar el nacionalismo y el riesgo de declive en esta región llamada Europa'.

Al concluir su intervención, Aznar recordó a los representantes de la Convención que deben mantener 'una relación de sinergia' con el Consejo, con los líderes de los Quince, porque es esa máxima institución europea la que tendrá la última palabra en el proceso de reforma. La Convención trabajará durante un año. En 2003, proseguirá la labor la Conferencia Intergubernamental (CIG), formada por representantes de los Estados. Las conclusiones finales serán pactadas en 2004.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de marzo de 2002