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Una negligencia causó el recorrido incontrolado de un camión por las vías del metro

Metro Bilbao atribuyó ayer a la negligencia de las empresas subcontratadas y a 'un cúmulo de incidentes' la circulación en la tarde del lunes de un camión de limpieza sin control durante casi media hora por la línea 1 del suburbano. El director gerente de la compañía, Josu Sagastagoitia, quien negó la hipótesis de un sabotaje, explicó que el camión -adaptado para circular por las vías y que se encontraba en la zona de obras de la nueva línea de la Margen Izquierda- circuló por el trayecto de pasajeros por una coincidencia: pese a que estaba parado, se puso en marcha tras recibir el impacto de otra máquina y ya nadie pudo detenerlo hasta que se estrelló en la estación de Bolueta donde concluye el actual metro, 15 kilómetros después de su salida.

La Ertzaintza también considera, en función de la investigación que ha abierto, que el suceso se debe a un accidente y no aun acto de sabotaje.

Sagastagoitia afirmó que Metro Bilbao no supo cómo empezó a circular el camión hasta 14 horas después del suceso -a las 9.30 de ayer- y dijo que la investigación determinará por qué se puso en marcha. La subcontrata propietaria del camión, la empresa Alfus, explicó a los responsables de la compañía que este tipo de vehículos, cuya antigüedad ronda los 30 años, no funcionan con llave de contacto, sino por estrangulamiento del carburante, de manera que al empezar a moverse por un golpe se acciona el motor. En este caso, la situación se complicó porque el camión -que iba a reanudar sus trabajos a medianoche de ayer- tenía una cuña en el acelerador, utilizada habitualmente para que circule a una velocidad constante.

Riesgo controlado

Sagastagoitia consideró una 'grave negligencia' que el conductor de la máquina que golpeó al camión, de la empresa Elecnor, no avisara de lo ocurrido. 'Pensó, creo yo, que era incapaz de llegar hasta la conexión con la línea 1 porque había una pendiente, pero al tener la cuña en el acelerador siguió para adelante'.

Por ello, el camión se introdujo en la línea 1 a la altura de la estación de San Ignacio sin que nadie se percatase hasta que el centro de control detectó un objeto no identificado en las vías. Pese a que había dos trenes circulando en esos momentos por delante del camión -'que suelen ir a 32 kilómetros por hora y el camión iba a 18-20'-, Sagastagoitia recalcó que no hubo riesgos. 'Se controló de forma exhaustiva la distancia entre los trenes y el camión', precisó. Los responsables no vieron problemas de una colisión por alcance y, tras la llegada de los trenes a Bolueta -la última estación- esperaron al camión, que se estrelló al final de las vías.

'No creo que haya ninguna negligencia de Metro Bilbao. Es de felicitación la reacción y que no pasase nada', agregó Sagastagoitia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de febrero de 2002