Barcelona prohíbe que las ambulancias utilicen las sirenas a menos de 100 metros de los hospitales

Prohibido hacer sonar sirenas en un radio de 100 metros alrededor de los centros sanitarios. El Ayuntamiento de Barcelona, la Guardia Urbana y las principales empresas de transporte sanitario firmaron ayer un acuerdo por el que se comprometen a respetar la prohibición de emitir señales acústicas de emergencia en torno a los hospitales y las clínicas de la ciudad.

Éste es el segundo pacto en este sentido. El primero se ha cumplido muy por debajo de los mínimos, hasta el punto de que la Guardia Urbana ha tenido que sancionar a algunos conductores por volumen excesivo e incluso por utilizar la sirena sin ser necesario.

El objetivo del acuerdo es crear islas acústicas reduciendo el ruido provocado por las sirenas de los vehículos de emergencias, que molesta tanto a los centros sanitarios como a los vecinos y ciudadanos. Además, se pretende que los conductores de coches privados se conciencien de que los vehículos de emergencia tienen prioridad de paso aunque activen solamente sus señales luminosas.

En una primera fase del plan, los centros afectados serán el hospital Clínico, el de la Esperança, el del Mar, el de Sant Pau y el de la Creu Roja. El Ayuntamiento ha instalado señales que prohíben el uso de elementos acústicos en un perímetro aproximado de cien metros alrededor de estos centros.

A finales del año pasado, la concejalía de Movilidad y Seguridad y la de Salud Pública y Medio Ambiente establecieron un acuerdo de buena voluntad con las principales empresas de transporte sanitario por el cual éstas se comprometían a respetar las islas acústicas.

El Ayuntamiento explicó ayer que todos los servicios de urgencia de la ciudad, incluidos los bomberos, pueden adherirse a la campaña para reducir el intenso ruido que emiten las sirenas cerca de los cuarteles.

La iniciativa puesta en marcha ayer forma parte de un plan de actuaciones para reducir la contaminación acústica de la ciudad. Este programa distingue tres tipos de ruido: el de fondo (uniforme y permanente), puntas de ruido de foco fijo (como las provocadas por la concentración de personas en la calle por la noche) y ruidos de foco móvil (ocasionados por vehículos en movimiento o por sirenas). El año pasado, entre febrero y junio la Guardia Urbana inspeccionó 18.800 vehículos y multó a 9.526 conductores por exceso de ruido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 18 de febrero de 2002.

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