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Josep Piqué critica el 'victimismo' de Barcelona ante Madrid

El ministro advierte a CiU que es incompatible desmarcarse del PP y agotar la legislatura

En el debate sobre Barcelona y Madrid y la pérdida de peso de la capital catalana hay mucho 'victimismo'. Ésta es la opinión que Josep Piqué, el ministro catalán más influyente del Gobierno central, trasladó a un selecto grupo de empresarios, sindicalistas, economistas y profesionales con quienes cenó el viernes en Barcelona. El ministro, que convocó a muchos de los que a principios de mes se habían reunido con el conseller en cap, Artur Mas, aprovechó el encuentro para criticar a Convergència i Unió (CiU) y advertir que será muy difícil agotar la legislatura en Cataluña si la coalición nacionalista prosigue en su empeño de desmarcarse del Partido Popular (PP).

Asociaciones empresariales e instituciones académicas han advertido en el último año de la creciente pérdida de peso de Barcelona en relación con Madrid, una preocupación que no comparte el catalán más influyente en Madrid, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué.

El pasado viernes, en una reunión con representantes de la sociedad civil catalana, Piqué criticó el 'victimismo' de Barcelona y pidió que la ciudad concentre sus energías en realizar proyectos de futuro en lugar de compararse con otras ciudades, según fuentes de la reunión. El ministro, que descarta que exista ningún tipo de discriminación de Barcelona por parte del Gobierno central con respecto a Madrid, alertó en cambio de que la ciudad sufre una 'cierta parálisis'.

Piqué convocó el viernes a una veintena de representantes de la sociedad civil para pedirles que se impliquen a fondo en la cumbre europea que el 15 y 16 de marzo albergará Barcelona con motivo de la presidencia española de la Unión Europea (UE) e informarles de los actos que se celebrarán.

Al encuentro, que se prolongó durante más de cuatro horas, asistieron los principales dirigentes patronales -Joan Rosell, de Fomento del Trabajo, y Josep González, de Pimec-Sefes- y sindicales -Joan Coscubiela (CCOO) y Josep Maria Álvarez (UGT)-, así como destacados representantes de instituciones académicas y financieras. Entre otros, Salvador Gabarró, del Círculo de Economía; Antoni Negre, de la Cámara de Comercio de Barcelona; Joan Hortalà, de la Bolsa de Barcelona, Sebastián Salvador, del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC); Joan Tugores, rector de la Universidad de Barcelona; Fernando Casado, director del Instituto de la Empresa Familiar, y los directores de las escuelas de negocio Esade e IESE, Carlos Losada y Jordi Canals, respectivamente.

La mayoría de los asistentes fueron convocados también a principios de mes en el Palau de la Generalitat por el conseller en cap del Gobierno catalán, Artur Mas, y el consejero de Economía, Francesc Homs, para implicarlos en un plan para impulsar la economía catalana. Convergència i Unió y el Partido Popular mantienen un pulso para atraerse el apoyo del mundo económico y empresarial, que se ha acentuado tras el ofrecimiento del Gobierno de José María Aznar a la coalición nacionalista para que se incorpore al Ejecutivo central, una propuesta rechazada por CiU. Ambas formaciones han destinado sus mejores recursos a convencer a la sociedad civil de las bondades de sus razones y de la sinrazón del otro partido.

En la cena del viernes, Piqué dijo 'no comprender' el rechazo de CiU a incorporarse al Gobierno y aún menos el intento de los nacionalistas de desmarcarse del PP antes de que finalice la legislatura. El ministro advirtió que 'no es compatible' agotar la legislatura, como pretende CiU, y al mismo tiempo apostar por el enfrentamiento con el Gobierno del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 2002