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Reportaje:

El Carnaval critica el 'botellón'

Los vecinos aprovecharon las fiestas para pedir nuevas paradas de metro y más tranquilidad en la calle

Un grupo de vecinos de una zona particularmente reivindicativa de la capital (La Elipa) aprovechó ayer la celebración del Carnaval para pedir de nuevo lo que llevan pidiendo muchos años: una boca de metro en el corazón de su barrio. Tras semanas de trabajo, esta asociación desfiló ayer por la plaza Mayor con un dragón verde de madera (réplica del que figura en una zona infantil del barrio) y una tuneladora de pega. No fue la única carroza lúdico-crítica de la noche de carnaval. El desfile contó también con una comparsa que condenaba el botellón y acusaba al alcalde, José María Álvarez del Manzano, de desidia.

El desfile comenzó a las 19.00 frente a la basílica de San Francisco el Grande y transcurrió por las calles de Bailén y Mayor hasta terminar en la plaza Mayor. Miles de personas arroparon las 52 carrozas y comparsas que compusieron el desfile. La comitiva la abrió la carroza de la musa del carnaval, la modelo y presentadora de televisión Mar Saura, que ocupó luego un lugar preferente en la tribuna del jurado junto al concejal de Cultura, Fernando Martínez Vidal.

Otros participantes optaron por temas festivos como el Extremo Oriente, el Circo o la magia del niño Harry Potter, llevado recientemente al cine. La aparición del metro a La Elipa estuvo decorada con el lanzamiento masivo de metrobuses en los que se pedía el suburbano. 'No sé por qué, pero me da que La Elipa quiere metro', llegó a decir el presentador del acto.

Una gran botella de gomaespuma de unos dos metros de alto introdujo a la comparsa de Centro, compuesta por 30 vecinos que clamaban por el cese del botellón, que les lleva torturando varios años. Llevaban disfraces confeccionados con vasos de plástico y bolsas de basura encontrados en sus calles. Una pancarta con los lemas 'Gallardón le da al botellón', 'Manzanilla de Sevilla' (en relación al alcalde de Madrid, que es de Sevilla) y 'Tardón, mal y nunca' (en alusión a la concejal de Policía Municipal, María Tardón) apoyaban el mensaje vecinal.

Lavapiés también estuvo presente en el desfile. La asociación La Corrala se quejaba del mal estado de los inmuebles del barrio y del abusivo precio de los alquileres. Bajo el título de 'El infraliving Lavapiés', protestaron por el plan de rehabilitación de la zona, que consideraron 'insuficiente e incompleto'. El frío no impidió que muchas de las participantes en el desfile lucieran modelos con muy poca ropa, inspirados en el carnaval brasileño de Río de Janeiro.

Los seis premios (tres de carrozas y tres de comparsas), dotados con 6.000 euros, 3.500 y 2.500, respectivamente, fueron a parar lejos de Madrid. Como ocurre desde hace varios años, se los llevaron agrupaciones carnavalescas afincadas en localidades de la Comunidad de Castilla-La Mancha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de febrero de 2002