Vecinos y ecologistas exigen que no se urbanice el entorno del río Algar en Altea

Alertan de que es una zona inundable

Varios colectivos cívicos y ecologistas han denunciado que el Ayuntamiento de Altea (La Marina Baixa) prevé la construcción de un complejo urbanístico en el entorno del río Algar, un área catalogada como zona de 'alto riesgo' de inundaciones por la Generalitat. Ecologistas en Acción acusa, además, al Consistorio de no cumplir el acuerdo valenciano sobre medidas cautelares de las zonas húmedadas catalogadas, y exige la retirada de este proyecto.

El Ayuntamiento de Altea aprobó, con los votos favorables del PP y del PSPV, la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir el desarrollo de un complejo urbanístico en el entorno del río Algar. El proyecto, conocido como Los Puentes del Algar, contempla la construcción de 1.500 viviendas, un hotel y un campo de golf, además de parques acuáticos de ocio.

Ecologistas en Acción denunció ayer que parte del complejo urbanístico está proyectado sobre una zona calificada por el Plan de Acción Territorial de Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunidad (Patricova), como de nivel uno, es decir el más alto. Según el colectivo ecologista, la zona afectada, próxima al río, abarca 74 hectáreas. Ecologistas en Acción acusa al Ayuntamiento de Altea de 'contravenir' el Patricova ya que, según la organización, este plan obliga a declarar suelo no urbanizable aquellos terrenos con riesgo de sufrir inundaciones.

Entre las críticas a este macro proyecto, añade además que éste 'no respeta la delimitación de la zona húmeda'. El colectivo aduce que la Consejería de Medio Ambiente incluye la desembocadura del río Algar en el catálogo de zonas húmedas, con una extensión de 65 hectáreas.

La modificación del PGOU del municipio consiste, por tanto, en la reclasificación de los suelos agrícolas de especial protección y de suelo rústico a suelo urbanizable. El total de suelo recalificado, según el colectivo ecologista, asciende a casi 200 hectáreas. Los márgenes del río acogerán también un parque urbano.

Ecologistas en Acción incide, además, en que la modificación del PGOU 'no respeta' el Catálogo de Zonas Húmedas de la Generalitat, ya que, parte de este proyecto se construirá sobre casi 15 hectáreas de zona húmeda. A modo de ejemplo, cita el parque urbano, zona verde prevista en los márgenes del río. A su entender, este suelo debería clasificarse como no urbanizable de especial protección por ser susceptible a sufrir inundaciones.

La organización ecologista critica al equipo local de gobierno por aprobar, bajo una argumento de 'rehabilitar y de integrar el río en el casco urbano', la construcción de 1.500 viviendas adosadas de baja densidad 'con las consiguientes plusvalías millonarias'. El colectivo lamenta el 'abandono y la degradación' de la zona pero, reitera, 'guarda importantes valores de flora y fauna, así como un paisaje valioso, en el que se integran las actividades agrarias de la huerta.

Asimismo, culpa también a la Administración local por consentir la construcción de un campo de golf pese a los 'graves déficits hídricos de la comarca'. El complejo urbanístico se rodeará de unos viales, con una anchura de 20 metros, extremo que supondrá el sacrificio de casi 15 hectáreas de suelo agrícola.

Los conservacionistas exigen al Ayuntamiento de Altea la retirada de este proyecto, y reclama la elaboración de un 'verdadero' proyecto de regeneración de la zona húmeda que respete su consideración de espacio natural protegido. El proyecto ha motivado el nacimiento de la asociación cívica L'Algar net i viu. Este colectivo acusa al Ayuntamiento de Altea de 'disfrazar' un proyecto de privatización y urbanización mediante la presentación de un 'modelo sostenible y de desarrollo'. 'No podemos permitir que la falta de escrúpulos de unos pocos destruya lo que es colectivo y único', señala la asociación en un comunicado.

Para el colectivo, la modificación del PGOU responde a una 'destrucción acelerada de los paisajes por el movimiento especulativo y la insaciable fiebre inmobiliaria que asola este territorio'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de febrero de 2002.