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Blair inicia en Nigeria su campaña contra el ostracismo de África

Tony Blair empezó ayer en Nigeria a construir su gran sueño africano. El primer ministro británico, que llegó el miércoles por la noche a Abuja, la capital del país más poblado de ese continente, pronunció un solemne discurso en el Parlamento nigeriano. Abría así una gira por cuatro países africanos de grandes contrastes: Nigeria, Ghana, Senegal y Sierra Leona. Con ello empieza a cumplir una de las obligaciones que se impuso al analizar las consecuencias del 11 de septiembre: acabar con el ostracismo de África.

Pero el sueño africano de Blair tuvo que empezar con una disculpa: la que presentó ante el presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, por haber tardado dos años en honrar su invitación de visitar el país, uno de los más ricos, en potencia, de África y el más poblado. Nigeria simboliza los problemas del continente: el ambiguo papel de las empresas occidentales, el paro y los sangrientos enfrentamientos étnicos como los que estallaron hace unos días en Lagos, la capital económica del país.

Blair quiere llevar a África el mensaje de que el Reino Unido y Europa están tomando conciencia de los problemas del continente. Va a explicar con particular énfasis la importancia de que los gobiernos africanos apliquen con rigor el código de conducta aprobado en 2000 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico para acabar con el círculo vicioso de la corrupción que, nutrido por las empresas occidentales sin escrúpulos y bombeado por los grupos y grupúsculos políticos beneficiados, acaba generando y prolongando guerras sangrantes. El mismo llamamiento se hará en junio en la reunión del G-8, cuando se reúnan los jefes de Estado o de Gobierno de los ocho países más poderosos del mundo.

La visita de Blair, que durará cuatro días, se ha preparado con sigilo por razones de seguridad. Tras Nigeria, gigante con pies de barro, viajará al más democrático de los países africanos, Gana. En Senegal conectará con uno de los países más libres del continente y en Sierra Leona podrá disfrutar de la popularidad del Reino Unido, cuyos soldados son vistos como un factor decisivo para imponer la paz tras 10 años de guerra civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de febrero de 2002