Vuelta a la casa en ruinas

Hoy se celebra el funeral por las tres víctimas

La explosión de gas natural que causó el derrumbe de un edificio de cuatro plantas en el barrio de Horta se produjo, según el Ayuntamiento de Barcelona, en el piso segundo primera. Los técnicos de Gas Natural hallaron 'irregularidades' en la cocina. En esta vivienda vivía Carmen Costa, la mujer rescatada en la madrugada del jueves tras permanecer nueve horas bajo los escombros protegida por el sofà. 'Tenía esa cocina desde hacía 30 años', dijo ayer.

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Carmen Costa permanece ingresada en el hospital de Vall d'Hebron con quemaduras que le afectan el 22% del cuerpo. Costa, sin embargo, pudo ayer hablar con una emisora de radio para contar que se quedó dormida en el sofá y que despertó cuando el piso de arriba le caía encima. La mujer también reconoció que pensaba cambiar su cocina, que ya tenía 30 años.

Gas Natural se negaba ayer a hacer pública la vivienda en la que sus técnicos habían observado una serie de irregularidades, como una cocina con los mandos mirando hacia la pared, pero desde el Ayuntamiento se hizo público que el piso donde se produjo la explosión, en el número 92 de la calle de Eduard Toda, era propiedad de Carmen Costa.

Sólo dos personas, de los nueve heridos, permanecían ayer ingresadas en el hospital Vall d'Hebron. La propia Costa y Pascual Murria, de 77 años, que sufre traumatismo craneoencefálico, fractura de varios huesos y heridas en la rótula y en un dedo de la mano.

Esta mañana se celebrará en el cementerio de Collserola un funeral conjunto por los tres fallecidos en este accidente: Francisco Mulero, de 27 años; su abuela, Beatriz Rodríguez, y Miguel Gil, de 66 años.

El ruido que originaba la caída de los escombros continuaba ayer inundando la calle de Eduard Toda. Un total de 24 familias de los números 82, 84, 86, 94 y 96 pudieron anoche regresar a sus casas, mientras que otras 28 permanecen en el hotel Alimara. Nueve familias que residían en el número 92 y en una vivienda del 90 se reunirán el próximo lunes con el Ayuntamiento de Barcelona y el Patronato Municipal de la Vivienda para encontrar una nueva casa después de que el miércoles perdieran la suya, señaló Eduard Vicente, gerente del distrito de Horta.

El Ayuntamiento espera comenzar hoy mismo la retirada de los escombros. Mientras, los técnicos municipales se esfuerzan por habilitar las casas menos afectadas y apuntalar los cimientos, muy dañados, del número 90. Algunos vecinos afectados, acompañados por los bomberos, recogían las pertenencias salvadas y las cargaban en vehículos mientras sorteaban las miradas de los curiosos y de los niños, que al salir de la escuela se agolparon alrededor del cordón de seguridad instalado por la Guardia Urbana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de enero de 2002.

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