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Los aviones volarán más cerca entre sí a partir de hoy en Europa para ahorrar costes

La nueva normativa aumentará el tráfico el 20% y supondrá 3.900 millones de euros menos de gasto

El cielo europeo va a experimentar hoy la mayor transformación en su estructura en los últimos 50 años de historia de la aviación civil. Eurocontrol, en coordinación con 41 países europeos y del norte de África, decide reducir la separación vertical entre aviones de 2.000 a 1.000 pies (de 600 a 300 metros). Esto permitirá duplicar el número actual de corredores por los que circulan los aviones, de seis a 12. La falta de espacio en la rutas supone un tercio de los retrasos, y la medida permitirá incrementar un 20% la capacidad de tráfico y ahorrar hasta 3.900 millones de euros a las aerolíneas.

En 2001 surcaron los cielos europeos 8,39 millones de aviones. Al margen de la reducción de capacidad tras los atentados del 11 de septiembre, el colapso de las rutas aéreas en Europa es alarmante y se traduce en retrasos medios superiores a los 3,5 minutos. Europa necesita aumentar urgentemente la capacidad efectiva del espacio aéreo para hacer frente a un volumen en el tráfico que aumenta a una media del 6% anual y una demanda creciente del 17%. El coste derivado de la congestión para la industria se estima en 1.000 millones de euros por cada minuto de media de retraso global. Un tercio de los retrasos los causa la falta de espacio en las rutas; otro tercio se debe a la congestión de los aeropuertos y el resto a problemas técnicos de los aparatos. Es decir, la medida permitirá reducir los retrasos, aunque no los evitará absolutamente.

La UE está enzarzada en un intenso debate político para acabar en 2004 con las barreras que impiden una gestión común del espacio aéreo europeo y crear un cielo único. Pero las discusiones están aportando resultados muy escasos. Sin embargo, el trabajo de Eurocontrol durante los últimos tres años ha permitido que, desde la pasada medianoche, esté en funcionamiento un nuevo sistema en el que participan 41 países europeos y norteafricanos para reducir a la mitad la distancia vertical entre aviones por encima de los 29.000 pies (8.700 metros) de altura.

'En Eurocontrol hacemos todos los días cielo único y éste es un ejemplo claro que demuestra que, cuando hay una verdadera necesidad, se es capaz de abordar los problemas y resolverlos', según asegura su director general, el español Víctor Aguado. El programa consta de los siguientes elementos:

- Doce corredores. El nuevo sistema de separación vertical (RVSM) permitirá duplicar de seis a doce los niveles de vuelo existentes en la actualidad entre las cotas de 29.000 y 41.000 pies (8.700 y 12.300 metros), gracias a una reducción de la separación de seguridad desde los 2.000 hasta los 1.000 pies, es decir, de 600 a 300 metros. Esto permitirá incrementar en un 20% la capacidad disponible en el espacio aéreo superior. Se ha pedido a los países que durante las primeras 48 horas de funcionamiento del sistema se reduzca la capacidad para que los controladores y pilotos se puedan adaptar.

- Requisitos técnicos. Los avances tecnológicos permiten ahora mejorar la precisión de los equipos de navegación en las aeronaves y de los controladores. Las cabinas tendrán que estar equipadas con el dispositivo MASPS para poder operar en el cielo europeo. Es un altímetro que permite medir con mayor precisión la distancia entre aparatos. Cada aeronave deberá llevar al menos dos de estos altímetros, que serán independientes entre ellos. Además están los dispositivos anticolisión y habrá un contacto constante por radio entre los controladores y pilotos para corregir desviaciones.

- Seguridad. Ya hay 9.400 aparatos y 100.000 pilotos listos para operar en esta nueva compartimentación del espacio aéreo europeo, a los que se ha sometido a estrictos requisitos de seguridad y procedimientos de certificación del equipamiento técnico para poder volar en estos nuevos estratos. Se calcula que el riesgo de colisión en vuelo debido a un error técnico en los altímetros o por fallos operacionales sea inferior a una colisión por millón de vuelos, lo que se ajusta plenamente a los requisitos de seguridad internacionales. Se han hecho medio millón de simulaciones para ajustar el sistema.

- Áreas. Europa es pionera en este sistema. Los aviones que lleguen de EE UU o de Asia deberán ajustarse a las nuevas normas europeas para poder operar en estos corredores más estrechos. Rusia ha participado en la coordinación del área periférica para que los aviones puedan entrar en la separación reducida. EE UU tiene intención de aplicar un sistema similar en 2004.

- Ventajas. La optimización del espacio tendrá un coste mínimo para las compañías comparado con los ahorros, que serán considerables al reducirse los tiempos de vuelo y el consumo de combustible (290.000 toneladas de queroseno anuales). Eurocontrol calcula que cada año la industria se ahorrará 3.900 millones de euros. Además se reduce el impacto medio ambiental del queroseno quemado durante las esperas previas a los aterrizajes.

- Militar. Los aviones militares que no estén provistos del nuevo sistema podrán operar gracias a que los controladores crearán una burbuja que les permitirá volar con una separación de seguridad de 2.000 pies y separarlos de los vuelos civiles. Los que tengan un sistema compatible podrán beneficiarse de la separación de 1.000 pies.

Estados Unidos aplicará el plan

Desde la otra orilla del Atlántico se están siguiendo muy de cerca los progresos técnicos que en la gestión del espacio aéreo se está realizando desde Eurocontrol. Hasta tal punto, que responsables de las autoridades aéreas norteamericanas querían viajar a Bruselas antes del lanzamiento del nuevo sistema para tomar nota de las características técnicas y empaparse de la experiencia de los expertos europeos para duplicar los corredores. Pero tendrán que esperar. La idea de Estados Unidos es empezar a implementar esta nueva estructura del espacio aéreo superior a partir de 2004, porque también ellos se enfrentan a graves problemas de saturación en el tráfico aéreo, sobre todo en las costas. 'Está empezando a ser una prioridad en su programa y ven que la reducción de la separación vertical es una medida que pueden implementar en su continente', declaró Víctor Aguado, máximo responsable de Eurocontrol. Estados Unidos juega con la ventaja de que su sistema de gestión es único y se ahorrarán todo el trabajo de coordinación técnica previo que se ha tenido que emplear en Europa para compatibilizar los métodos de trabajo de 41 países, desde el Atlántico Norte, pasando por la rivera mediterránea de África hasta la frontera rusa. 'Europa es más compleja de gestionar por los diversos protagonistas que existen', insiste Aguado. El otro problema está en la capacidad de los aeropuertos. Pero dispone de más aeropuertos por habitante. Y tiene otra ventaja: con buen tiempo, las maniobras de aproximación son visuales, de forma que cada piloto coloca su avión detrás del anterior respetando unas distancias mínimas. A pesar de ello, en algunos aeropuertos se ampliaron las frecuencias (slot) tras el accidente del Queens (Nueva York) el pasado otoño ya que se atribuyó al poco tiempo de despegue entre aviones en La Guardia. En Europa, las normas son mucho más estrictas y son idénticas con buen o mal tiempo. Además, resulta imposible cualquier otra compresión que no sea vertical porque algunos países con alto tráfico de aviones (Alemania, Bélgica o Suiza) tienen mucho espacio reservado para usos militares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002

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