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Atascos en los aeropuertos

Es la primera vez que una reestructuración de estas características se hace a escala continental. La medida beneficiará a los vuelos de más de 45 minutos. Con estos seis nuevos corredores en altura se resolverán en gran parte los problemas de saturación en las aerovías y se reducirán de gastos vinculados a las esperas en vuelo para el aterrizaje. Pero ¿qué pasará en los principales aeropuertos europeos, donde las demandas de aterrizaje y de despegue superan con creces su capacidad real? ¿Se logrará de verdad un ahorro en el gasto de combustible?

'En Eurocontrol vemos a los aeropuertos cada vez más como un cuello de botella importante', reconoce Víctor Aguado, máximo responsable de la agencia europea encargada de gestionar los estratos superiores en el cielo. Un dato significativo: en el Reino Unido sólo se ha construido un aeropuerto desde la II Guerra Mundial.

Los atascos en los aeropuertos se verán sólo levemente aliviados. Ese alivio se logrará porque, al haber más aerovías disponibles, será mayor la capacidad diaria de un aeropuerto para despachar aviones que utilizan las rutas más atascadas. De hecho, los aeropuertos más congestionados (Francfort, París o Londres) no sufren atascos las 24 horas al día. Obviamente, no existirá alivio en las horas punta, porque los aeropuertos ya no tienen hoy más capacidad de absorción de aterrizajes y despegues.

De otro lado, la escasez de aerovías origina que los aviones tengan que ser alineados de tal manera que no incumplan las separaciones de seguridad, lo que limita el número de vuelos en esas rutas. Para superar ese inconveniente, son muchos los aviones a los que se les asigna rutas que no son directas. Utilizan otras alternativas, aunque para llegar a destino tengan que cubrir más millas, con el consiguiente mayor gasto de combustible.

Con la nueva medida, serán más los aviones que puedan hacer trayectos directos con el correspondiente ahorro de combustible y de tiempo. Se calcula que cada minuto de retraso cuesta a la industria aeronáutica europea unos 40 euros por avión. Multiplicado por el número de aviones (unas 28.000 operaciones) y el retraso medio por vuelo (superior a los tres minutos y medio) el gasto en combustible por retrasos se eleva a más de 1.900 millones de euros al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002