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El criminólogo Beristain reivindica la memoria de las víctimas anónimas del terrorismo para construir la paz

El jesuita y catedrático de Derecho Penal Antonio Beristain, galardonado con el Premio Convivencia que concede anualmente la Fundación Broseta, reivindicó ayer en Valencia la 'contribución fecunda a la convivencia universal' de las víctimas del terrorismo, que 'logran la victoria siempre, aún cuando aparentemente figuren como vencidas'.

Beristain, quien anunció que destinará los dos millones de pesetas con los que está dotado el premio a las víctimas del terrorismo, aseguró que 'la paz brota de la justicia humana' y negó la posibilidad del diálogo con los terroristas. 'Quienes hablan sólo de conflicto y enfrentamiento, no de crimen y terrorismo, se enquistan en teorías hace varios decenios superadas', afirmó.

En un acto celebrado en el monasterio de San Miguel de los Reyes, el jesuita recibió el galardón, instituido en memoria del catedrático Manuel Broseta, asesinado por ETA el 15 de enero de 1992 en Valencia, con el que se pretende distinguir a aquellas personas físicas o jurídicas, asociaciones e instituciones que hayan destacado en la defensa de la libertad, la justicia y la tolerancia.

En su intervención, Beristain destacó la influencia de las víctimas en logros como la reciente decisión marco de la Unión Europea para que los jueces procuren 'ante todo, el interés superior' de las víctimas. Beristain defendió la necesidad de erigir monumentos en memoria de las víctimas del terrorismo ya que 'la convivencia de hoy y mañana no se construye sobre el olvido'.

Eduardo Zaplana, presidente de la Generalitat, destacó la labor del premiado en favor de las víctimas y abogó por una posición basada en la defensa de la vida, la tolerancia y el pluralismo.

Acompañaron a Beristain el escultor Agustín Ibarrola; el alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza; el escritor Bernardo Atxaga; el ararteko, defensor del pueblo en el País Vasco, Xabier Markiegi, o José Ramón Rekalde, ex consejero de Educación del gobierno vasco que recibió el galardón el año pasado.

Antes del solemne acto celebrado en San Miguel de los Reyes, la fundación rindió un homenaje al catedrático junto al monolito erigido en el lugar en el que fue asesinado hace diez años, donde amigos, familiares y colaboradores del profesor depositaron flores. La ex ministra de Cultura socialista Carmen Alborch recordó la figura del jurista y destacó su 'compromiso claro' al 'asumir riesgos para defender las libertades democráticas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de enero de 2002