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Cinco universidades de Cataluña y Baleares producirán energía solar

La UB creará la mayor estación de Barcelona

El agotamiento progresivo de las fuentes de energía convencionales será 'uno de los problemas más agudos de este siglo'. Partiendo de esta premisa, la Universidad de Barcelona dirige un programa europeo que pretende demostrar que los sistemas solares fotovoltaicos constituyen la fuente de energía alternativa 'técnicamente mejor resuelta' y que su uso masivo es viable. Otras cuatro universidades catalanas y de Baleares producirán energía solar.

El coordinador de este macroproyecto europeo, el profesor del departamento de Física Aplicada y Óptica de la Universidad de Barcelona, Antoni Lloret, destacó ayer que la energía fotovoltaica -que aprovecha la luz solar para generar electricidad- no produce contaminación alguna ni peligros para la salud, y no es agotable. A estas ventajas hay que sumar, según Lloret, el hecho de que la instalación de placas solares incorporadas a las viviendas tiene un coste cada vez más asequible. De hecho, una parte del gasto es asumido por las administracíones vía subvención.

Reducir la contaminación

Demostrar la viabilidad de este tipo de energía y fomentar su uso masivo son los objetivos del proyecto que dirige la UB y en el que participan, además de España, Gran Bretaña, Francia y Holanda. En total, en los próximos tres años se crearán sistemas fotovoltaicos en 29 universidades y edificios municipales con una capacidad de producción de energía superior a los 800 megavatios por hora y año (el equivalente al consumo anual de energía de 450 viviendas). Ello evitará una contaminación atmosférica de 320 toneladas de CO2 al año. La energía producida se conectará a la red general eléctrica.

En España, el proyecto, denominado Universol (Universidades, Energías Renovables, Solar), prevé la construcción en la facultad de Física de la Universidad de Barcelona del generador de energía solar más grande y de mayor potencia de la ciudad: los módulos ocuparán 500 metros cuadrados del atrio del nuevo edificio de la facultad, actualmente en construcción, y producirá unos 60 megavatios por hora y año, es decir, la energía que consumen anualmente unas 30 viviendas.

La Universidad Autónoma de Barcelona, la de Girona, la Rovira i Virgili de Tarragona y la de Baleares también participarán en el proyecto con sendas estaciones fotovoltaicas. Al margen de las universidades, instituciones como los ayuntamientos de Santa Coloma de Gramenet y de Badalona, o la empresa Iberdrola han mostrado interés también en experimentar con la producción de energía solar.

El proyecto permitirá crear lo que Lloret denominó 'campus verdes' o 'municipalidades verdes', precursores de las 'ciudades sostenibles'. A través del estudio del comportamiento de los generadores, se podrá investigar y perfeccionar tecnológicamente este sistema.

Antoni Lloret se mostró ayer satisfecho e incluso algo 'asustado' por la 'gran envergadura' que ha adquirido el programa, que ha ido creciendo como 'una bola de nieve' por el interés que ha ido despertando en universidades y centros docentes y municipales de Europa. El coste total del proyecto es de 5,9 millones de euros (unos 982 millones de pesetas), de los que la UE aporta el 42%.

En Cataluña hay en la actualidad unas 700 viviendas (la mayoría de ellas aisladas y situadas en el Pirineo) que se autoabastecen de enregía gracias a placas solares fotovoltaicas. El director general de Energía de la Generalitat, Albert Mitjà, resaltó que en la actualidad Cataluña aporta 1.000 kilovatios de energía fotovoltaica a la red general, una cifra que 'debe multiplicarse por 25 en los próximos 10 años'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de enero de 2002