Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:NBA | BALONCESTO

Primer triple y siete tapones

Gasol mantiene su buena línea ante Utah y Memphis logra su tercer triunfo consecutivo

Era de lo poco que le faltaba por conseguir: un triple. Gasol ya ha contado que Sidney Lowe no le permite salir hasta la línea de tres puntos y jugarse un tiro. Sin embargo, ayer, con el reloj casi en cero y a siete metros del aro, lanzó a canasta y acertó. Tres de los 18 puntos que consiguió Pau Gasol en el partido ante el Utah Jazz llegaron como consecuencia de un triple. Además seis rebotes y siete tapones, en la victoria de Memphis 97-95 en el Delta Center de Salt Lake City. Por primera vez en la temporada y tercera en toda la historia de la franquicia, los Grizzlies consiguen ganar tres partidos consecutivos. Justo cuando peor pintaban las cosas.

Los siete tapones de Gasol suponen una nueva marca personal. Ha conseguido 88 en 36 partidos disputados, casi 2.5 por partido. Ya es el sexto mejor taponador de la Liga. En nueve apartados estadísticos, el español está entre los 20 mejores de la NBA: rebotes por partido, rebotes totales, rebotes ofensivos totales, rebotes ofensivos por partido, porcentaje de tiro, tiros libres intentados, tapones, tapones por partido y jugadores con dos dobles.

Siete días después de la pataleta de Jason Williams, todo es optimismo en Memphis. Los Grizzlies defienden mejor. Ya no encajan tantos puntos y en ataque el porcentaje de tiro es algo mejor. Pero no todo es cuestión táctica y de pizarra. Una reunión celebrada por toda la plantilla y técnicos el día después de las declaraciones de Williams, ha devuelto la calma al vestuario. No hay más que escuchar al base para constatarlo: 'Ahora mismo estoy en el mejor sitio posible. Estamos más unidos. Quiero a mis compañeros, a mis entrenadores. Es divertido'. Gasol habla en la misma línea: 'Hemos cambiado nuestra mentalidad. Trabajamos más duro en los entrenamientos e intentamos jugar como equipo'.

La crisis parece cerrada pero el lío que provocó Williams fue gordo. El pasado lunes, el propietario del equipo, Michael Heisley, el consejero especial del presidente, Chuck Daly, y el presidente de operaciones, Dirk Versace, tuvieron un desayuno tenso. Hesley acusó a Versace de hacer una horrible composición de la plantilla, reforzar en apariencia el banquillo pero dejar el quinteto titular con menos talento que la temporada pasada. El propietario puso como ejemplos los fichajes de Austin, que gana peso día a día y seis millones de dólares al año (unos siete millones de euros), Nick Anderson, que gana algo menos que su compañero y lleva toda la temporada lesionado, y el base Brevin Knight, que percibirá 14 millones de dólares( más de 16 millones de euros) los tres próximos años. 'Estoy harto de pagar mucho dinero a un montón de jugadores de segunda fila', así de claro se expresó Michael Heisley. Los platos rotos de esa reunión los pagó Jason Williams con la multa por sus declaraciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de enero de 2002