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Reportaje:

Estadísticas de 'All-Star'

Gasol, con 27 puntos y 14 rebotes, cuaja ante los Bulls de Chicago su mejor actuación en la NBA

'Sabía lo bueno que iba a ser. Cuando le ví jugar en España me enamoré de él'. Jim O'Brien, el de los Celtics de Boston, es el último técnico que ha reconocido su amor por el juego de Gasol. Su equipo fue una de las franquicias que más fuerte apostó por el baloncestista español en el draft de junio. Y es que el ala-pívot de los Grizzlies de Memphis da cada día más motivos para engancharse a su juego. En la madrugada de ayer, ante los Bulls de Chicago (107-85 a favor de su equipo), logró 27 puntos, 14 rebotes, tres asistencias y cuatro tapones. Sin duda, su mejor actuación en la NBA, cifras de All-Star, de optar al partido de las estrellas. Igualó su mejor anotación, la del 6 de noviembre, en su cuarto encuentro, ante los Suns de Phoenix, pero entonces sólo sumó cinco rebotes. El mejor novato de la Conferencia Oeste en noviembre lleva en diciembre unos promedios de 15,7 puntos y 8,6 rebotes. Y en seis partidos ha finalizado con dobles dobles: más de diez puntos y rebotes. Tras 28, es el máximo anotador, reboteador, taponador y el de mayor porcentaje en los tiros de campo de los Grizzlies.

Pocos partidos van a tener los Grizzlies tan cómodos como el de los Bulls. En el descanso ya vencían por 15 puntos a un conjunto que desde la marcha de Jordan no da una a derechas y que desde el lunes está dirigido por un entrenador interino, Bill Berry, debido a la marcha de Tim Floyd. El cuadro que ganó seis anillos en los 90 es otra vez el peor: cuatro victorias en 20 partidos.

Las primeras Navidades de Gasol en Estados Unidos están siendo muy productivas. Los Grizzlies, con tres triunfos en los cuatro últimos encuentros, atraviesan su mejor momento. Ya no son los peores. Tienen mejor balance que los Bulls, los Heat de Miami o los Rockets de Houston y ya andan cerca de los Nuggets de Denver, los Hawks de Atlanta y los Cavaliers de Cleveland. Y, en el plano individual, Gasol se va construyendo unas estadísticas que le convierten en favorito para coronarse en abril como el rookie de la temporada.

Todo se sucede a ritmo vertiginoso en la vida del número 3 del pasado draft. Rompe incluso los planes de su técnico, Sydney Lowe, que ha claudicado ante su calidad. Recientemente, ha confesado que no tenía previsto que fuera titular, pero que no ha tenido más remedio que situarle como tal: 'Nuestros novatos han llegado al 5 en una escala del 1 al 10. ¿Cuánto más podrán evolucionar este año? No lo sé. Están más arriba de lo que podía sospechar'.

Todo lo contrario sucede con los Bulls. Su polémico manager general, Jerry Krause, confió su suerte a dos recién llegados del instituto: Chandler y Curry, el 2 y el 4 del draft. Incluso llegó a traspasar a su mejor jugador, Brand, a cambio de Chandler. Desde el principio pidió que el técnico, Floyd, diera los máximos minutos a los dos nuevos, pero éste no le obedeció. Ahora el directivo busca a un entrenador leal que acate sin rechistar sus propuestas. Bill Cartwright, jugador de los Bulls a principios de los 90, parece el elegido. Krause aseguró a sus promesas que jugarían y no quiere que le arruinen sus planes. Cartwright ha estado trabajando con Chandler y Curry y está dispuesto a darles más oportunidades. Es el hombre perfecto para hacerles jugar sin que parezca evidente la imposición de Krause.

Gasol, desde luego, tiene mucho más despejado su camino. 'Ellos necesitan aprender a jugar. Yo tengo la ventaja de haber jugado ya en una Liga profesional, la española. Es muy duro ser rookie en la NBA', reflexiona el catalán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de diciembre de 2001