Docentes sin título trabajarán en las escuelas profesionales

Los sindicatos denuncian que el sistema fomenta la 'arbitrariedad' en la Administración

La Consejería de Educación contratará en 2002, y por primera vez, a especialistas, aunque no posean el título de profesores, para que impartan clases en formación profesional y en enseñanzas especiales: música, danza, artes plásticas, arte dramático o idiomas. Los contratados podrán carecer de titulación universitaria y del certificado de aptitud pedagógica que exige la Administración al resto de los docentes. El objetivo es 'llevar la experiencia de los profesionales al sistema educativo', pero los sindicatos denuncian que la medida 'fomentará la arbitrariedad'.

Hasta ahora, todos los docentes que imparten enseñanzas en los centros públicos deben tener un título universitario o equivalente, así como haber obtenido el Certificado de Aptitud Pedagógica. Este certificado se logra tras aprobar un curso de 300 horas que imparten las universidades y que combina la teoría con la práctica en los centros escolares. Sin embargo, a partir de enero, la Consejería de Educación, dirigida por Carlos Mayor Oreja, hará uso de una de las posibilidades que incluye la LOGSE, ley que regula el sistema educativo español.

Educación pretende contratar a profesionales especialistas que, aunque no reúnan ninguna de las condiciones que se exigen ahora al resto de profesores, sean necesarios para determinadas materias que se imparten en Formación Profesional o en enseñanzas especiales, como música, danza, artes plásticas, diseño e idiomas. Estos profesionales también se podrían incorporar, con carácter excepcional, a los institutos para dar clases en el bachillerato.

Mejora de la enseñanza

'Se trata de incorporar la experiencia del mundo profesional a los centros para mejorar la calidad de la enseñanza que reciben los alumnos', explica el director general de Recursos Humanos, Miguel Zurita, quien ya ha finalizado la orden que regulará el procedimiento de selección de estos nuevos profesores.

Hasta ahora, para dar clases en un centro público había que hacer oposiciones: si el candidato aprobaba, se incorporaba como funcionario docente a la Administración; y si no, siempre le quedaba la posibilidad de presentarse a la lista de profesores interinos de la Comunidad de Madrid. Zurita asegura que hasta ahora la Administración carecía de la 'versatilidad' suficiente para incorporar a docentes que cumplieran todos las condiciones que se les requería en determinadas áreas, 'donde las personas con titulaciones más altas no son las que mejor conocen la profesión'.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La Consejería de Educación prevé crear en enero una bolsa de trabajo para estos especialistas, que deberán haber trabajado de forma habitual durante al menos tres años en el campo en el que pretendan impartir clases y cuyos contratos tendrán una duración inferior al año, aunque será renovable por tres periodos. Estarán exentas de este requisito aquellas personas que, 'por su trayectoria personal, reúnan unos méritos científicos, artísticos o técnicos de singular importancia'. Educación publicará las vacantes y los candidatos deberán superar unas pruebas teórico-prácticas o una entrevista.

Pero los sindicatos no están de acuerdo: 'Se trata de una milonga para poder contratar a quien les dé la gana. La contratación va a estar a la discrecionalidad absoluta de la Administración y de los propios centros', señaló Francisco García, secretario general de la Federación Madrileña de Enseñanza de CC OO. En su opinión, se trata de 'una primera privatización de un servicio público como es la educación'. García denunció que esta fórmula 'precariza el empleo' y que 'quita calidad' a la profesión docente al no exigírseles ni titulación, ni el Certificado de Aptitud Pedagógica, ni haber aprobado una oposición.

José Mata, su homólogo en UGT, no fue menos duro con el sistema. 'Al final se a meter a esta gente a dedo y van a ocupar plazas que dejarán de salir a concurso', aseguró. En opinión de Mata, todos los profesores de la región deberían cumplir con los requisitos del real decreto del año 1995: titulación y certificado de aptitud pedagógica.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS