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Toda la oposición de Amorebieta rechaza participar en la consulta de la central de Boroa

El PNV se queda solo en la defensa de la encuesta tras el cambio de pregunta

La consulta sobre la central energética de Amorebieta ha quedado desvirtuada. Tras el cambio de la pregunta y la conversión en 'encuesta de opinión' decidida por la alcaldesa, los partidos de la oposición municipal y la plataforma vecinal Zornotza Bizirik han anunciado que no participarán en la encuesta ni promoverán su celebración. El PNV, cuya alcaldesa y seis ediles más están amenazados de expulsión del partido por promover la consulta, queda como única formación defensora de la misma. Zornotza Bizirik ha convocado una manifestación para seis días después.

Batasuna, que tiene cuatro ediles, e IU, con un concejal, han sido los dos últimos partidos municipales en rechazar la consulta prevista para el 20 de enero, después de que el pasado 18 de noviembre la alcaldesa, la peneuvista Begoña Azarloza, enviase las bases para la misma. En ellas, se cambiaba la pregunta anunciada durante los últimos tres meses por Azarloza y que ella misma ratificó en el pleno municipal de noviembre -'¿Está usted de acuerdo con la instalación de una central térmica de ciclo combinado en el barrio de Boroa'?- por otra con un enunciado más intrincado: '¿Está usted de acuerdo en cambiar el reglamento de usos para incluir en usos no permitidos las instalaciones de generación de electricidad en el polígono industrial de Boroa'? Además, ya no se hablaba de referéndum o consulta sino de 'encuesta de opinión', no se permite el voto por correo y las votaciones se limitan a un horario entre las 11.00 y las 18.00.

Los ediles de Batasuna e IU, que forman parte de la plataforma vecinal Zornotza Bizirik, habían supeditado su postura a la decisión conjunta de esta asociación. En una reunión celebrada en la noche del miércoles, se acordó no participar en la votación por calificar sus bases de 'antidemocráticas' y, en cambio, convocar una manifestación seis días después, el 26 de enero, con el lema 'Zentral termikoriz ez, no a la imposición'.

Ambos partidos se unen a la postura de la única edil de EA, que acordó la semana pasada rehusar la participación en la encuesta si no se retomaba la pregunta inicial. El PP, con un concejal, también ha anunciado que no tomará parte, aunque los motivos son distintos, ya que esta formación es favorable a la central energética.

El PSE, que tiene dos ediles, anunció que en cualquier caso sólo participará como observador en el proceso de organización de las votaciones, pero mantiene su oposición a la celebración de la consulta.

'Antidemocrática'

Los ocho concejales del PNV, incluida la alcaldesa, son los únicos que ahora defienden la encuesta y han rechazado cualquier cambio. Uno de los concejales de Batasuna, Garikoitz Azkuna, intentó contactar anteayer con Azarloza para hablar de esta cuestión, pero la alcaldesa le remitió al teniente de alcalde, Mikel Etxebarria, quien insistió en que no se iba a modificar ninguno de los puntos de las bases.

Zornotza Bizirik, plataforma creada hace casi dos años para oponerse a este proyecto energético, ha decidido rechazar el peculiar referéndum después de agotar la semana de plazo concedida para que se modificara la pregunta y las condiciones de la votación. Este colectivo, que recogió 15.500 firmas en contra de la central, califica las bases de 'antidemocráticas' y estima que responden a que 'la alcaldesa se ha plegado a los dictados del Bizkai Buru Batzar [dirección vizcaína del PNV] y del Euskadi Buru Batzar [ejecutiva nacional]. Es sintomático que [ambas direcciones] no hayan emitido ninguna crítica al cambio de pregunta', afirmó ayer su portavoz, Juan Ramón Dudagoitia.

A su juicio, la alcaldesa pretende 'engañar al pueblo. Primero iba a convocar un referéndum, luego una consulta popular y ahora una encuesta con una pregunta cambiada'. Dudagoitia opina que Azarloza ha 'manipulado' la votación porque la nueva pregunta, además de 'absurda', no tiene en cuenta que 'la generación eléctrica por una central de ciclo combinado no está admitida en el polígono donde prevé ubicarse la planta y es ilegal. Y eso lo digo yo, que soy el aparejador municipal; el arquitecto y el estudio que encargó el Ayuntamiento a la asesorìa Ekos', añadió.

Mutismo del PNV

La cúpula del PNV, que abrió el expediente de expulsión a sus concejales al día siguiente de que convocaran la consulta, mantiene su total mutismo sobre este asunto. Fuentes nacionalistas señalaron ayer que la 'situación sigue como el 28' de noviembre, cuando se incoó el documento disciplinario. El tribunal interno de justicia del PNV, encargado de examinar el caso, no ha adoptado ninguna decisión y aún no ha llamado a declarar a los expedientados, siete de los ocho ediles peneuvistas de Amorebieta. El octavo no es afiliado y se encuentra como independiente dentro del grupo municipal peneuvista.

Aunque el cambio de pregunta ha sido interpretado como una forma de reconducir la crisis interna del PNV en Amorebieta, la petición de expulsión de los concejales no se ha retirado hasta ahora, según las fuentes consultadas.

Una votación muy poco clara

Pese a que restan poco más de tres semanas para la celebración de la 'encuesta de opinión', el Ayuntamiento de Amorebieta no ha comentado a los partidos políticos cómo se llevarán a cabo las votaciones. Las bases de la encuesta dicen que se celebrará 'en los lugares habituales de votación', pero sin concretar cuántas mesas se habilitarán y, por tanto, las personas necesarias para el control: el presidente y los vocales. 'En los lugares de recogida de las papeletas de encuesta se nombrarán responsables municipales que decidirán cualquier asunto de forma definitiva', se limitan a establecer las bases. La oposición se pregunta, dado el rechazo mayoritario de los partidos, quiénes estarán en esas mesas y, 'si son las mismas que en las elecciones, de dónde salen todas las personas necesarias'. Las papeletas no se conocerán hasta el día de la encuesta, lo que también ha sido motivo de crítica. En el Ayuntamiento de Amorebieta ayer no era posible contactar con ningún responsable para aclarar estos aspectos. Un empleado municipal dijo que 'por ahora no se ha mandado nada' sobre la votación del 20 de enero. La plataforma Zornotza Bizirik incide en que los criterios de organización del sondeo no han sido firmados, así como en la ausencia del voto por correo, la limitación horaria y la imposibilidad de que los partidos dispongan de papeletas de voto para realizar campaña. El colectivo vecinal ha anunciado que retirará los 700 carteles que ha pegado por las calles de la localidad para pedir un voto contrario a la central. En su lugar, colocará otros trípticos con el lema 'No a una encuesta manipulada' y con llamamientos a la manifestación del próximo 26 de enero, la sexta contra el proyecto de la empresa irlandesa ESB, cuya inversión se acerca a los 70.000 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de diciembre de 2001

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