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La deuda de la Generalitat no bajó del billón, pese a lo que dijo Zaplana

El PSPV pide una Diputación Permanente sobre el informe del Síndic

El pasado mes de septiembre, en el debate de política general en las Cortes Valencianas, el presidente del Consell, Eduardo Zaplana, dijo tener la 'intuición' de que el siguiente informe del Banco de España sobre la deuda de la Generalitat revelaría una reducción de la misma. Y así sucedió: el banco emisor cifró la deuda al final del segundo trimestre en 989.164 millones de pesetas. Sin embargo, anteayer, al hacer oficiales los datos, esa cifra se había modificado hasta superar la barrera psicológica del billón de pesetas. La oposición considera que Zaplana 'maquilló' algunos datos para conseguir una reducción 'ficticia'.

Después de que en el debate de política general de septiembre Zaplana manifestara su 'intuición' respecto a un inminente dato positivo en torno a la deuda, a principios de octubre el Banco de España dio a conocer las cifras provisionales de endeudamiento de las administraciones autonómicas correspondientes al segundo trimestre de 2001. En el caso de la Generalitat, la deuda se reducía en casi 17.000 millones de pesetas con respecto a la registrada al final del primer trimestre del año, de forma que quedaba por debajo de la barrera psicológica del billón de pesetas. Así, frente a los 6.045 millones de euros (1,005 billones de pesetas) del primer trimestre, los datos provisionales del segundo redujeron la deuda hasta los 5.945 millones de euros (989.164 millones). La realidad, según el informe del tercer trimestre, es que en marzo la deuda era de 6.027 millones de euros, que se incrementaron hasta 6.044 en junio. Así, en lugar de una bajada de casi 17.000 millones de pesetas, que el Consell se apuntó como un tanto, en realidad la deuda de la Generalitat se había incrementado. Eso sí, según los datos del tercer trimestre, el endeudamiento se ha reducido a 6.033 millones de euros: 1.830 millones de pesetas menos. Los socialistas sospechan que la 'intuición' de Zaplana era producto de sus maniobras para 'maquillar' la deuda y conseguir una reducción 'ficticia' para que quedara por debajo de la barrera del billón de pesetas.

El consejero de Economía, Vicente Rambla, afirmó el miércoles que esta reducción demuestra la 'clara' contención de la deuda. Y ello a pesar de que la Generalitat se sitúa a la cabeza en la relación deuda/PIB, con un 9,8%.

Frente a esta visión optimista, el portavoz socialista en las Cortes, Joaquim Puig, manifestó ayer que le producía 'vergüenza' que Rambla considere un 'gran éxito' la disminución en 2.000 millones de pesetas 'cuando la deuda real es de 1,4 billones de pesetas'. Y, con ironía, añadió que 'al paso de Rambla, necesitaríamos 500 años para acabar con la deuda'. El consejero insistió ayer en el éxtito de la política de 'contención y estabilidad de la deuda', mientras el portavoz de Economía del PP, Ricardo Costa, contestó a Puig diciendo que con el tipo de oposición que hace, el PSPV 'tardará más de 500 años en volver a gobernar en la Comunidad Valenciana'.

Por otra parte, los socialistas anunciaron ayer que reclamarán la convocatoria de la Diputación Permanente de las Cortes Valencianas para que el consejero Vicente Rambla comparezca y explique el informe de la Sindicatura de Comptes correspondiente al ejercicio de 2000. Ese informe, dijo Puig, debe tener 'consecuencias inmediatas' y no se puede 'esperar a una comparecencia ordinaria' que podría suponer 'que se hablara del informe del año 2000 a finales del 2002 o principios de 2003'. Para Joaquim Puig, el informe del Síndic es 'el peor para el Gobierno valenciano de esta legislatura' y refleja que el 'triunfalismo de Zaplana y Rambla no tiene nada que ver con la realidad'. Según el portavoz, las críticas del PSPV a la gestión del Gobierno del PP 'son subrayadas por el informe del Síndic', que, según Puig, deja ver 'la arbitrariedad en la gestión y el ocultamiento de la deuda'. 'El año 2001 se cierra con importantes nubarrones para el futuro de este país', concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de diciembre de 2001