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El Museo Regional de Arqueología almacena sus miles de fondos sin exhibir

Ruiz-Gallardón lo inauguró en Alcalá en 1999

El Museo Arqueológico Regional, inaugurado en mayo de 1999 por el presidente Alberto Ruiz-Gallardón, tardará todavía más de un año en exhibir sus fondos al público. Así lo reconoce su director, Enrique Baquedano, quien acaba de finalizar la catalogación de las piezas y de presentar a la Consejería de las Artes el proyecto para la exposición permanente.

Tras una inversión de 973 millones de pesetas por parte del Gobierno regional para la restauración de la sede del museo en Alcalá (un antiguo convento del siglo XVII), y con un presupuesto de 90 millones anuales para actividades, el centro sólo ofrece muestras temporales y una exposición didáctica.

Por eso, los fondos del Museo Arqueológico Regional (miles de piezas aparecidas en yacimientos de la región tras 1985) siguen almacenados, después de dos años y medio de ser inaugurado, en una nave cedida por el Ayuntamiento de Alcalá y en los propios almacenes del centro. El director del museo, Enrique Baquedano, afirma que la catalogación de las piezas, en la que han trabajado 20 arqueológos durante un año y medio, finalizó sólo la semana pasada.

De momento, las más de 30.000 personas que visitan anualmente la sede (el antiguo convento Madre de Dios) se tienen que contentar con ver alguna exposición temporal o con la muestra didáctica que se exhibe desde que Ruiz-Gallardón inaugurase el museo en vísperas electorales.

El museo muestra pocas piezas, apenas el mosaico de Leda de la ciudad romana de Complutum y la cabeza de tigre con dientes de sable procedente del Cerro de Batallones, en Torrejón de Velasco, uno de los principales yacimientos paleontológicos de Europa. También hay paneles y pantallas de vídeo dedicadas al proceso de restauración de la sede del museo, en el que la Comunidad invirtió casi 1.000 millones de pesetas. También cuenta con un apartado dedicado al expolio.

Aun así, Enrique Baquedano, director del museo, está satisfecho con los plazos: 'No creo que haya un sólo museo arqueológico que, partiendo de cero, se haya organizado en dos años y medio para tener el proyecto de su exposición'. Y es que el Área de Conservación y Exposición del centro ha elaborado ya el diseño de lo que será la muestra permanente y lo ha remitido a la Consejería de las Artes. Pero la Comunidad tiene que sacar aún a concurso el proyecto (por unos 400 millones). Después, la empresa adjudicataria tendrá un plazo de un año y medio para ejecutarlo, por lo que el museo no funcionará a pleno rendimiento hasta 2003, como muy pronto.

Pero hay más problemas. El museo todavía debe recuperar las 10.000 piezas del yacimiento de Cerro de Batallones, que la consejería reclama al Museo de Ciencias Naturales, y cuya posesión ha sido tachada de 'ilegal' por un informe jurídico de la Comunidad. De todas formas, el director asegura que sólo tiene 'urgencia' por recuperar las piezas que se emplearán en la exposición permanente, las que se guardan en los almacenes.

Al Museo Arqueológico Regional le falta también otro de sus pilares básicos: la biblioteca, que será de uso exclusivo para investigadores y que aspira a convertirse en el centro de documentación de la arqueología madrileña.

Porque, además de la labor de conservación y difusión de las colecciones, el centro también tiene la función de investigar el patrimonio arqueológico y patrimonial de la Comunidad de Madrid. La fecha prevista para que entre en funcionamiento la biblioteca es finales de 2002 o principios de 2003, según su director.

Enrique Baquedano ha firmado un acuerdo con Emeterio Cuadrado, presidente de la Asociación de Amigos de la Arqueología, para que legue al museo sus aproximadamente 4.000 volúmenes especializados. De todas formas, la previsión es llegar en dos o tres años a 12.000 volúmenes propios mediante su adquisición en el mercado.

El director del museo quiere dejar claro que los responsables de la institución no han estado de brazos cruzados en estos dos años y medio. Ha presentado al público ocho exposiciones temporales, tres de las cuales han sido organizadas por el propio museo. Actualmente se puede ver Vida y muerte en Arroyo Culebro, la única que ha estado relacionada con Madrid, y que muestra parte de las piezas aparecidas en la construcción de la M-45 a su paso por Leganés: fundamentalmente pertenecen a la edad del hierro (siglos VIII y II antes de Cristo), a la época romana de los siglos I y II de nuestra era y a la época visigoda, en los siglos VI y VII. También se han realizado dos cursos de formación permanente para arqueólogos 'con overbooking' y, en enero, han proyectado un tercero. 'Es imposible encontrar otro museo arqueológico con este ritmo de actividad', dice Baquedano, quien cuenta con un presupuesto anual de 90 millones de pesetas para organizar actividades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de diciembre de 2001