El Gobierno de Baleares se niega a asistir a un acto presidido por la ministra Villalobos

En plena pugna con las autonomías por las transferencias sanitarias, la ministra de Sanidad, Celia Villalobos, motivó ayer un incidente protocolario y un enfrentamiento político con el Gobierno balear, presidido por el socialista Francesc Antich. Villalobos inauguró, por delegación del presidente José María Aznar, el último hospital fundación del Insalud, el Son Llàtzer-Palma II, que el Estado ha concluido en Mallorca. El Gobierno regional consideró inaceptable que mediante una treta formal de última hora se les relegara a ser invitados secundarios. Aznar, ausente de España, en la cumbre de UE, decidió en el último momento que Villalobos fuera su representante y le cedió la presidencia del acto, cuando el Ejecutivo balear había pactado con el ministerio que sería Antich quien efectuara el último discurso.

En respuesta por 'la humillación a la ciudadanía de Baleares y la grosería', los dirigentes del PSOE, PSM e IU-Els Verds acordaron un boicoteo absoluto y no acudieron a la ceremonia, copada por cargos del PP. Los nacionalistas identitarios de Unió Mallorquina, que controlan el Consell de Mallorca y el Parlamento de Baleares, sí participaron en el evento, al que también acudió el líder del PP balear y ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas.

La ministra restó trascendencia al incidente, del que dijo: 'No tiene mayor importancia'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de diciembre de 2001.

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