LAS SECUELAS DEL TEMPORAL

Lluvia de críticas a Fecsa y a la Generalitat por falta de previsión

Movilizados 5.000 bomberos y 'mossos d'esquadra', más 200 máquinas quitanieves

Nunca el frío y la nieve habían conseguido elevar tanto la temperatura de la indignación. Las consecuencias del temporal pusieron en boca de ciudadanos airados y de partidos de todos los colores políticos una retahíla de críticas en busca de responsabilidades. La compañía Fecsa-Endesa, por una parte, y el Gobierno de la Generalitat, por otra, estuvieron en el punto de mira de las quejas, tanto por el megaapagón como por la falta de previsión y efectivos.

Más información
¿Dónde están los mossos?

Contra las inclemencias del tiempo, poco se puede hacer. Y más cuando Cataluña se ve envuelta en la mayor ola de frío y de nieve de los últimos tres lustros. Pero la crónica del temporal había sido largamente anunciada. La pregunta es: ¿estábamos preparados para esto?

Fuentes del centro de coordinación de emergencias de la Generalitat informaron de que la ola de frío y nieve ha comportado la movilización, en total, de 5.000 personas, sumando Mossos d'Esquadra y bomberos. A los recursos humanos se sumaron grúas y maquinaria pesada, sobre todo para desplazar los vehículos, en particular camiones, atravesados en las carreteras catalanas, en un episodio en el que tomaron especial protagonismo las máquinas quitanieves.

Hasta 200 de este tipo de máquinas tuvieron que ser utilizadas, pero esta cifra no incluye sólo las del servicio de carreteras de la Generalitat. El Gobierno admite que hubo que recurrir a todas las que se pudieron encontrar: las de Fomento, las de la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona, y también las de la concesionaria de autopistas ACESA. El servicio de Protección Civil incluso tuvo que pedir al Gobierno de Andorra que le echara una mano a la hora de despejar de nieve la N-II en Igualada.

'Hemos utilizado todos los dispositivos disponibles. ¿Que si los medios que tenemos son insuficientes? No puede evaluarse si son insuficientes cuando se nos presenta una situación tan extrema y límite como ésta', reflexionaban en el centro de coordinación de emergencias.

Los partidos de la oposición, de la izquierda y del PP, se sumaron a la petición de responsabilidades a la compañía Fecsa-Endesa efectuada ayer por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, por un apagón que el viernes llegó a afectar a un millón de abonados y que anoche todavía sufrían 14.000 ciudadanos en seis comarcas catalanas. Los socialistas, por boca del primer secretario del PSC, José Montilla, opinaron que es 'de risa' que un país se quede sin luz debido a una nevada.

Pero los dardos verbales de la oposición, así como los del sindicato Unió de Pagesos (UP), fueron más allá de la eléctrica en las críticas. Las palabras más oídas ayer fueron 'falta de previsión' y 'falta de operativos suficientes'. El portavoz del grupo municipal del PP, Santiago Fisas, sentenció que 'no estamos preparados' para situaciones extremas como las vividas estos días y lamentó que en Barcelona 'no se hayan destinado suficientes guardias urbanos'. Montilla vio en la actuación del Ejecutivo de Pujol a 'un Gobierno a oscuras, desorientado', y a unos servicios de emergencia 'descoordinados'.

Éste es el peor temporal al que han tenido que hacer frente los Mossos d'Esquadra desde que se desplegaron por las comarcas de Girona, Lleida y parte de Barcelona. Entre los ciudadanos atrapados por la nieve fueron numerosas las quejas por la tardanza -y en algunos casos la ausencia- de efectivos de la policía autonómica. Si la activación por anticipado de los correspondientes programas de prevención parecía lo más aconsejable, la efectividad de los Bomberos de la Generalitat -menos discutida cuando se trata de apagar incendios- arranca dudas en caso de lluvias y nieve. Pero el gran interrogante que se dibuja ahora es qué ocurrirá mañana, cuando los ciudadanos tengan que volver al trabajo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS