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El PSOE recusa a dos jueces que juzgarán a Gil por el 'caso de los caballos'

Plantea 'serias dudas sobre su imparcialidad'

El juicio por el caso de los caballos, en el que se piden tres años de cárcel para Jesús Gil y otros cuatro acusados por pagar con dinero del Ayuntamiento de Marbella la promoción de caballos propiedad del alcalde, quedó suspendido ayer en la Audiencia de Málaga. El PSOE, que ejerce la acusación popular, recusó a dos de los tres magistrados por albergar 'serias dudas sobre su imparcialidad'. El juicio ha quedado aplazado hasta que la sala decida si admite la recusación.

La sesión de ayer se había fijado para examinar las cuestiones previas, y aún no había fecha para la continuación. Tampoco hubo lugar. El escrito presentado por la acusación popular contra el presidente de la sala, José María Muñoz Caparrós, y el ponente, Joaquín Delgado Baena, motivó la suspensión, entre las protestas de los abogados de la defensa y de Jesús Gil.

A la salida de los juzgados, el alcalde de Marbella manifestó su enfado: 'A mí me da igual que me juzgue un juez u otro, pero esto es una tomadura de pelo', dijo, y añadió: 'Estas causas de recusación se las inventó un fiscal corrupto [en referencia al fiscal Anticorrupción Carlos Castresana, quien ya recusó a Delgado Baena en el caso de las camisetas, sobre financiación del Atlético de Madrid con fondos municipales], y esto lo han montado para seguir fastidiando'.

El escrito de recusación niega la imparcialidad de los magistrados Muñoz Caparrós y Delgado Baena y su idoneidad para juzgar el asunto. En él, el abogado del PSOE, José Carlos Aguilera, recuerda que desde que Gil llegó al Ayuntamiento de Marbella, él y su equipo de gobierno han sido encausados en 'varios centenares de procedimientos judiciales, con un resultado de sólo dos sentencias condenatorias'.

Una fue la dictada por la Sección Segunda de la Audiencia de Málaga en el caso de las camisetas, 'con un voto particular del presidente de la sala, José María Muñoz Caparrós, favorable a la absolución de todos los encausados'. La segunda condena la dictó el Tribunal Supremo contra el ex teniente de alcalde, Pedro Román, revocando una sentencia absolutoria también de la Sección Segunda, firmada por los dos recusados.

Aguilera enumera hasta 30 ocasiones en que los magistrados han firmado resoluciones favorables a los intereses de Jesús Gil. Respecto de Muñoz Caparrós, se recuerda la 'permisividad hacia los acusados y sus defensores' con la que actuó en el juicio del caso de las camisetas. 'Nunca antes de este juicio hemos visto llamar, literalmente y con reiteración, torturadores, prevaricadores, falsarios, mentirosos, malversadores y otros epítetos similares a jueces y fiscales en sesiones de juicio oral, con la nula o escasa y a veces complaciente o jocosa respuesta del presidente del tribunal', reza el escrito, que pide su recusación 'por hacer dejación de su deber de preservar la independencia'. En cuanto a Delgado Baena, menciona que su esposa fue contratada en una empresa de la Mancomunidad de la Costa del Sol Occidental durante la época en que gobernaba Jesús Gil, además de 'no haber dictado nunca una sentencia contraria a los intereses de éste'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2001