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La Cámara rehúsa a investigar con duras críticas al PP

Pese a que todos los grupos sin excepción reclamaron al PP que retirara la solicitud de crear una comisión de investigación, una vez que el juez ha archivado las diligencias sobre el supuesto espionaje al presidente de la Caja San Fernando, Juan Manuel López Benjumea, los populares optaron por sostener su acusación y aumentarla. Y el debate fue el más crispados de los últimos años: una auténtica bronca. Mientras los socialistas anunciaron que demostrarán quien está detrás del 'sucio montaje', los populares se reafirmaron en todo y su portavoz, Antonio Sanz, llegó a decir: 'El Gobierno del PSOE da miedo por su bajeza democrática y ética'.

Sanz comenzó con un golpe de efecto y leyó la transcripción del vídeo en el que supuestamente Antonio Castellano implica 'al Pino, el Pizarro y el Chaves' en el seguimiento de los presidentes de las cajas sevillanas. Y le costó, porque desde las filas socialistas no cesaron los abucheos, pitadas y gestos de asombro. El portavoz del PP eligió maneras de provocación clara y en varias ocasiones se dirigió a los parlamentarios del PSOE, con quienes llegó a entablar diálogo, antes las llamadas al orden del presidente del Parlamento, Javier Torres Vela. En síntesis, Sanz mantuvo la mayor y aseguró que el auto de juez confirma el seguimiento del presidente de la Caja San Fernando y que este hecho no es delito. Mientras, los socialistas blandían el auto judicial para hacer notar que lo que sostiene el juez es precisamente todo lo contrario.

Idéntica tesis a la de Sanz fue la que sostuvo horas antes la presidenta del PP, Teófila Martínez: 'Ha quedado claro que hubo seguimiento'. E incluso llegó a interpretar que el auto lo que dice es que 'no le seguía ningún grupo terrorista'.

Las palabras de Sanz provocaron un estruendo en las bancas del PSOE. Y en su turno, el portavoz del PSOE, José Caballos, empezó también con un golpe de efecto: 'La intervención de Sanz es la más ridícula y patética que recuerdo desde 1982. Si después del auto, Sanz es capaz de subir a la tribuna y no rectificar, Sanz es capaz de todo'. Caballo leyó el auto y dijo: '¿Qué es lo que tenemos que investigar? ¿Cuáles son los hechos?'.

El socialista recordó que Teófila Martínez había imputado un delito grave al presidente de la Junta, al afirmar que éste había mandado espiar a los presidentes de las cajas y se preguntó si, tras la posición judicial, pensaba dimitir. 'No dimita, no nos interesa, siga ahí durante mucho tiempo'.

En la réplica Sanz sacó a relucir un desordenado batiburrillo de casos que el PP atribuye al PSOE, todos los que se le vinieron a la mente: pucherazo en Jaén, fondos reservados, voto con los pies, 'chanchullos varios', créditos condonados, el comentario xenófobo, etcétera. Dijo, ante los gritos de los socialistas, que el PSOE se propone esclarecer las responsabilidades 'contratando' a más espías, 'inventándose pruebas y culpables'.

El resto de los grupos mantuvo una postura unánime. El portavoz de IU, Antonio Romero, desmenuzó los pormenores del caso para concluir que la mayoría de los implicados no son lo que se dijo que eran y, además, han negado los hechos en sede judicial. Romero recordó que desde un principio IU estimó que el asunto era muy 'chapucero' y no merecía credibilidad: 'No se puede pretender que el Parlamento se haga eco de cualquier invento si se tiene responsabilidad política'. El portavoz se quejó de los ataques 'vomitivos' del PP por no seguirles en su 'montaje'.

José Calvo Poyato, del PA, reprochó al PP su forma de hacer política que, a juicio del andalucista, denigra, hunde y machaca la imagen de la clase política. Y el portavoz del Grupo Mixto, Ricardo Chamorro, dijo que el PP debería abandonar la 'función, no hacer más fullería', y no obligar a sus diputados a votar como 'marionetas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de diciembre de 2001