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ENTREVISTA

'Arafat se ha convertido en un chivo expiatorio'

La voz de la diputada y portavoz de la Liga Árabe Hanan Ashrawi (Nablús, 1946) ha vuelto a escucharse hoy de forma contundente, mientras los tanques invaden Ramala, la capital de la Administración palestina en Cisjordania, los helicópteros bombardean el complejo presidencial y la ciudad se encuentra sometida a estado de sitio y con las calles vacías. Ashrawi está una vez más enclaustrada en su casa, clavada ante la pantalla de televisión, con un cigarrillo en los labios, el teléfono permanentemente en la oreja y pendiente de lo que pasa al otro lado de la calle, en el edificio de Al Mokata, donde su amigo y presidente Yasir Arafat esta sometido, como ella, a un verdadero arresto domiciliario. En estos momentos críticos, llenos de tensión y dolor, esta valerosa mujer ha tenido, sin embargo, unos segundos de suave y nostálgica ironía: '¿Sabe una cosa? Me he pasado toda mi vida pendiente de lo que pasa en el edificio de enfrente, en Al Mokata. En la época colonial británica era una prisión en la que mi padre se pasaba encarcelado largas temporadas'.

'La política de Sharon siempre ha estado contra la paz. No quiere negociar'

Pregunta. ¿Le han sorprendido el discurso y las decisiones de Ariel Sharon de las últimas horas?

Respuesta. Lo que está ocurriendo es perfectamente congruente con la historia y la biografía de Ariel Sharon. La única arma que posee y sabe utilizar es la violencia, los asesinatos y los bombardeos.

P. En su opinión, ¿cuáles son los objetivos que persigue el primer ministro israelí?

R. Sus planes están perfectamente preestablecidos. Sharon no sólo quiere destruir la Autoridad Nacional Palestina, sino también la resistencia del pueblo palestino. Pero no lo logrará jamás. Él siempre piensa que va a poder acabar con los palestinos y quebrar nuestra moral.

P. ¿No cree que una parte de la responsabilidad de esta crisis recae en Hamás, autora de los atentados de Haifa y Jerusalén?

R. Esta crisis es para Sharon un simple pretexto para llevar a término su propia estrategia, decidida de antemano.

P. ¿No le da en este momento la sensación de que el proceso de paz ha muerto?

R. La política de Sharon siempre ha estado contra la paz. No quiere negociar. Lo ilustra un hecho muy simple: cada vez que ha habido un periodo de calma ha hecho lo imposible para provocar la violencia.

P. ¿Por ejemplo?

R. Justo antes de la llegada del responsable de la CIA, George Tenet, este pasado verano. La situación estaba en calma, había una especie de acuerdo entre israelíes y palestinos para tranquilizar las cosas. Dos días antes de su llegada hubo 20 muertos palestinos.

P. ¿Qué salida tiene ahora el presidente Arafat?

R. El margen de maniobra política del presidente Arafat es cada vez más reducido, presionado por Israel, Estados Unidos y los bombardeos. Arafat se ha convertido en un chivo expiatorio. Se encuentra obligado a encarcelar a su gente. Esto se está convirtiendo en algo imposible de soportar. Atacan a la policía, destruyen sus cuarteles y piden al mismo tiempo que actuemos contra los activistas.

P. ¿Cómo valora la posición actual de Estados Unidos? ¿No cree que está dando la espalda a la causa palestina?

R. En un primer momento nos alegramos de los discursos del presidente George W. Bush y de Colin Powell, pero por desgracia se han quedado sólo en palabras. Cuando se trata de Israel la posición de Estados Unidos es clara.

P. ¿Podrá el emisario norteamericano Anthony Zinni ayudarles a salir del atolladero?

R. Zinni hubiera tenido que hacer cosas prácticas y concretas desde el primer momento. Pero se está limitando a viajar de aquí para allá y a escuchar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de diciembre de 2001