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COLUMNA

Vanidad de vanidades

Pedirle a la industria discográfica española que dé sorpresas es como buscar la orilla del mar en el desierto. Por lo menos, sorpresas en sentido positivo. Porque otorgarle a Coyote Dax, que se ha hecho famoso por hacer versiones de temas country de otros en el programa de Sardá, el premio al mejor artista revelación latino, es lo que sí puede considerarse una sorpresa. Un chascarrillo, vaya. Máxime estando en la terna el recientemente premiado con un Grammy latino Juanes.

Pero, en cuestiones de premios musicales, en España los resultados suelen estar cantados, y en esta ocasión no iba a ser menos. Por quinta vez el pop bussiness hispano ha puesto de manifiesto su proverbial falta de sentido del humor, su sentido de la autoprotección, y además se detectó, entre tanto oropel, tanto agradecimiento y tanta sonrisa, ese toque provinciano, como de decir "¡qué importantes que somos!", que les hace tan peculiarmente encantadores.

Pero relajémonos y seamos felices. Nuestro pequeño país musical no da Madonnas, sino Paulinas; no Santanas, sino Quijanos; no Britneys, sino Rosanas. Lo cual, bien pensado, es estupendo, porque les hace a todos más cercanos y más próximos cuando cualquiera de ellos queda a corta distancia de sus fans españoles en cualquiera de las localidades patrias en las que han de actuar cada verano.

Entre los más premiados de esta noche de Amigos 2001 estuvieron Manolo García, peso pesado, que recibió dos; Manu Chao, latino por extensión, otros dos, y U2, para hacer juego con el apellido, otro par. Los demás galardones correspondieron al flamenco como cuota del hecho diferencial, a la juventud unida a resultados comerciales, Los Caños, y a la mejor canción de un grupo de rock: Dover.

Además estaban los premios institucionales: a María Dolores Pradera, José Luis Perales y Miguel Bosé. Pues eso: una vez más, la música española se ha mirado el ombligo y le ha gustado lo que ha visto en él. Vanidad de vanidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de noviembre de 2001