La mitad de los edificios antiguos de Barcelona no tienen certificado de seguridad

Más de la mitad de los edificios centenarios de Barcelona no tienen el certificado de seguridad de la fachada y de sus elementos exteriores, que es obligatorio desde el pasado mes de junio. Según un informe del Colegio de Aparejadores de Barcelona, de los cerca de 6.000 edificios con más de 100 años de la ciudad, menos de la mitad pueden acreditar su seguridad, y de los que sí tienen el certificado, muchos aún no han realizado las obras que se consideraron necesarias antes de expedirlo.

Tras haber realizado más de 2.000 inspecciones de los elementos exteriores de los inmuebles centenarios, el informe concluye que el 83% precisa mantenimiento corrector, y que éste se debe ejecutar de forma inmediata en el 41% de los casos, antes de un año en otro 41% y en un plazo superior al año en el 17%.

En cuanto al estado de las fachadas revisadas, el 53% estaba calificado de necesitado de reparación, el 31% se consideraba peligroso y el 16% era bueno.

La ordenanza municipal que obliga a los edificios de más de cien años a poseer este certificado de seguridad se redactó en respuesta a la alarma creada por diversos accidentes, algunos mortales, sufridos por peatones como consecuencia del desprendimiento de algún elemento de las fachadas.

El informe señala: 'En la mayoría de los lugares donde se ha implantado esta obligación de inspección periódica de los edificios, la revisión abarca todo el edificio y no se circunscribe a la piel del inmueble, dejando aparte elementos tan importantes como la estructura o las instalaciones'.

El Colegio de Aparejadores denuncia la 'falta de una política clara' de mantenimiento y mientras que 'la Generalitat emprendió un programa voluntario para la revisión del estado de conservación de los edificios, las iniciativas de los diferentes ayuntamientos han seguido caminos bastante diversos'.

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