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Emma Bonino: 'Las religiones no quieren mucho a las mujeres, tampoco la católica'

La eurodiputada coordinará en Sevilla el I Encuentro de Mujeres del Mediterráneo

'Las religiones no quieren mucho a las mujeres, tampoco la católica'. La opinión de la europarlamentaria Emma Bonino sobre la responsabilidad de las religiones en la discriminación femenina es contundente, pero Bonino advierte del carácter instrumental que a veces tiene una fe para amparar 'la opresión de las mujeres' desde el poder político. El islam no se escapa a esta práctica, aunque matiza que conviven distintas interpretaciones. La eurodiputada italiana confía en que el I Encuentro de Mujeres del Mediterráneo, que se celebrará en Sevilla en noviembre, contribuya a trabajar en favor de la igualdad. El foro reunirá a responsables políticas, intelectuales y profesionales de varios países.

El I Encuentro de Mujeres del Mediterráneo, que se celebrará los días 23 y 24 de noviembre en Sevilla, adquiere un carácter especialmente simbólico tras los atentados terroristas en Estados Unidos y los acontecimientos desencadenados por ellos en el mundo árabe. Emma Bonino, que coordinará el encuentro, cree que un foro internacional donde se sienten representantes de países árabes y occidentales adquiere una relevancia especial, aunque el objetivo tenga una clara vocación de género. 'Es un hecho importante que mujeres con cargos en instituciones y en la sociedad civil discutan sobre democracia y libertad', aseguró ayer en declaraciones a este diario.

En una coyuntura política en la que se acentúan los aspectos más extremistas del islamismo, Bonino acota con ironía que las religiones no se han caracterizado por favorecer la lucha feminista. 'Las religiones no quieren mucho a las mujeres, tampoco la católica', recalca.

Sostiene que la 'lucha' para lograr una separación plena entre la religión y el Estado también está pendiente en países occidentales y que, en ocasiones, 'la religión se usa desde el poder político para oprimir a las mujeres'. Bonino precisa, además, que la práctica del islam no es uniforme y que engloba desde países que permiten la mutilación genital femenina a otros donde está reconocido el divorcio. La eurodiputada recuerda, además, que la pasividad internacional no ha atajado claros casos de opresión femenina como el vivido en Afganistán. 'Cuando llegaron los talibanes para instalar el apartheid nadie pareció emocionarse mucho', señala.

Aunque considera que fue 'un éxito' la campaña que promovió para evitar que la ONU reconociese el Gobierno talibán como legítimo, insiste en que la comunidad internacional 'aceptó que millones de mujeres perdieran todos sus derechos en 24 horas'.

Bonino considera que el éxito del encuentro que se celebrará en Sevilla residirá en buena medida en su continuidad: 'Si logramos convertirlo en un foro permanente, que siga como grupo de trabajo, porque significa hacer propuestas'. El resultado de los debates, explica el también coordinador de la cita, Bernardino León, se remitirá a los gobiernos y Parlamentos de la región euromediterránea, además de a las instituciones comunitarias, la Liga Árabe y a las asociaciones de mujeres.

El foro, que se desarrollará bajo el lema Mujer: desarrollo, democracia y libertad en el pabellón Hassan II, sede de la fundación Tres Culturas del Mediterráneo, que promueve el encuentro, aspira a sentar juntas durante dos días a representantes de, al menos, Túnez, Marruecos, Argelia, Siria, Egipto, Jordania, Turquía, Francia, Portugal y España. Uno de los objetivos que persigue la cita es analizar el papel de las mujeres en la modernización de sus sociedades, pero los organizadores pretenden también que sirva para abrir vías 'para una integración más eficaz de la perspectiva de género en todas las políticas y prácticas de cooperación'.

Y hay un tercer aspecto sobre el que aspira a profundizar el encuentro: el papel del derecho de familia 'como elemento integrador de la mujer en la sociedad'. De hecho, una de las asistencias ya confirmadas, la de la ministra marroquí de la condición de la mujer, Nouzha Chekrouni, ha trabajado en la reforma del derecho de familia en su país para tratar de consolidar avances en la igualdad entre géneros en la legislación. Emma Bonino cree que los 'códigos' de familia son un tema capital, pero también alerta de que la igualdad legal sigue reñida en las sociedades occidentales con la real: 'En nuestros países no hay tanta discriminación legal, pero está en la sociedad o en la política, no hay mujeres directoras de periódicos o rectoras'.

En contrapartida, la eurodiputada alude al papel que juegan algunas mujeres para el desarrollo de sus sociedades 'aunque no tengan responsabilidades políticas'. El encuentro se ha estructurado en torno a dos mesas redondas (Contribución de la mujer a los cambios políticos, socioeconómicos y culturales en curso en la región Mediterránea y El derecho de familia, eje de la condición femenina en el Mediterráneo) y tres talleres dedicados a analizar el papel de la salud, la educación y la sociedad. En la organización del encuentro participan también el Instituto Andaluz de la Mujer y la Coordinadora Andaluza de Organizaciones No Gubernamentales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de octubre de 2001